El controller financiero, en el ámbito empresarial, es la persona responsable del control y gestión financiera de la compañía. Su principal misión es establecer un plan de control sobre los distintos proyectos de la compañía, para saber cuál será la línea de actuación en función de cómo avancen cada uno de los mismos.

Estos planes de control consisten, básicamente, en realizar una comparación de los resultados reales de la compañía (habitualmente, son resultados pasados) con respecto a los presupuestos y previsiones futuras. Se traduce, principalmente, en un control de los costes de la compañía.

Esto resulta de gran ayuda para la empresa, ya que permite conocer si el proyecto va según las previsiones, si estas son peores que los resultados reales o son mejores. Y de esta forma, con el análisis de estos datos, el controller financiero puede desarrollar planes de mejora, que se aplicarán para los proyectos futuros de la compañía.

Con el paso del tiempo el controller financiero ha pasado a ser una figura fundamental de cualquier empresa, pasando de realizar tan solo tareas financieras a desempeñar funciones generales de la empresa.

Funciones del controller financiero

Las funciones del controller varían en función del tamaño de la compañía. En compañías pequeñas suele realizar, además de las propias del control de gestión, tareas de contabilidad y finanzas. En compañías más grandes, suele haber un departamento específico de control de gestión.

Las funciones principales del controller financiero son:

  • Diseñar y controlar los sistemas contables (tanto la contabilidad financiera como la contabilidad de costes), para después poder analizarlos y facilitar la toma de decisiones. Optimizar la gestión de costes y apoyar la implantación de programas contables.
  • Diseñar el sistema de información y gestión de la empresa.
  • Elaborar y mantener actualizados los sistemas de planificación y control empresarial.
  • Analizar y controlar larentabilidad de la empresa y la productividad de los empleados, detectando y comunicando posibles errores y mejoras.
  • Diseñar los procedimientos de trabajo y supervisar su correcto cumplimiento.
  • Documentar y comunicar tanto a la dirección como a agentes externos (accionistas, auditores, etc) los aspectos claves de la gestión de la empresa.
  • Diseñar y mantener los cuadros de mando. Colaborar con la alta dirección en las decisiones estratégicas y de inversión.
  • Apoyar a la dirección en las labores de coordinación del resto de áreas funcionales.

El controller financiero en la gestión de proyectos

Por otro lado, a la hora de enfrentarse a nuevos proyectos, las tareas del controller financiero se pueden dividir en tres fases:

  • La fase previa a la ejecución del proyecto. En esta fase, el controller debe desarrollar los planes de control y establecer las previsiones. Suele ser la fase más importante, porque cualquier error previo se va a arrastrar en las siguientes fases y desvirtuará las conclusiones finales.
  • La fase durante la ejecución del proyecto. En esta fase, el controller debe comprobar y verificar que las previsiones se van cumpliendo, mediante la comparación con los primeros resultados. En función de las desviaciones que se produzcan, en esta fase se pueden tomar decisiones para aplicar de forma inmediata y corregir posibles desajustes.
  • La fase posterior a la ejecución del proyecto. Una vez ejecutado el proyecto, el controller debe analizar los resultados y verificar las desviaciones con respecto a las previsiones. Una vez analizados los resultados, debe realizar los informes o reportings del proyecto, donde se plasmará todo el proceso que ha llevado a cabo (plan de control, previsiones, modificaciones, resultados finales, desviaciones). Estos informes son entregados directamente a la Dirección o la Gerencia de la compañía.

La importancia del controller financiero en la empresa moderna

Los sistemas antiguos de control se limitaban únicamente al control operativo mediante los sistemas de contabilidad de costes y obviaban cualquier tipo de planificación. En los nuevos sistemas de control de gestión, en los que la planificación y el control adquieren una importancia superior y donde existe una mayor integración entre todos los elementos de la empresa, hacen necesario la existencia del puesto de control financiero.