Un crédito personal o préstamo personal es aquella operación en la cual un acreedor, que suele ser una entidad financiera, presta una cierta cantidad monetaria a un deudor, que debe ser una persona física, y que tendrá que devolverlo acompañado de unos intereses.

La principal característica de los créditos personales es que el deudor responde con todos sus bienes presentes y futuros, sin necesitar avales o garantías adicionales. En otro tipo de créditos, como los hipotecarios, además de la responsabilidad personal del deudor, es necesario acreditar una garantía hipotecaria (habitualmente sobre el bien inmueble sobre el que recae la hipoteca).

En el crédito personal intervienen dos elementos personales: acreedor y deudor.

  • Acreedor. Habitualmente es una entidad financiera, aunque no hay ningún impedimento para que pueda ser cualquier otra persona jurídica o física.
  • Deudor. Tiene que ser una persona física. No cabe la concesión de créditos personales a personas jurídicas.

Principales características del crédito personal

Las principales características del crédito personal son las siguientes:

  • Como hemos comentado anteriormente, el principal elemento diferenciador del crédito personal es que el deudor responde con sus bienes presentes y futuros, sin necesidad de aportar una garantía hipotecaria.
  • Esto anterior implica un riesgo más elevado de impago por parte del deudor, al haber menos garantías que en otro tipo de créditos. Por ello la tasa de interés suele ser más elevada.
  • De la primera característica, también se deriva que el importe del crédito no sea demasiado elevado.
  • Antes de conceder un crédito personal, el acreedor debe analizar minuciosamente el patrimonio del deudor. Para ello, se le suele exigir una serie de documentación adicional que acrediten unos ingresos suficientes para hacer frente al crédito.
  • A pesar de la característica anterior, la tramitación de los créditos personales es mucho más rápida que en otros créditos, ya que no tiene que avalar con ningún bien adicional (por ejemplo, la vivienda en los créditos hipotecarios).
  • Estos créditos suelen concederse para la compra de bienes de consumo y de servicios. Existe un tipo de crédito personal que se utiliza para la adquisición de estos bienes de consumo: los créditos al consumo.

Ventajas e inconvenientes de los créditos personales

Los créditos personales tienen la principal ventaja de que se no se exigen tantas garantías o avales adicionales, como sí que ocurre en los créditos hipotecarios. De esta forma, el deudor tiene mayor accesibilidad a la concesión de estos créditos. Sin embargo, su principal inconveniente  es su mayor tipo de interés, lo que implica que el coste de la operación es superior al de otros créditos. De esta forma el deudor debe analizar todos estos aspectos para comprobar si le resulta más económico un crédito personal o debe analizar otras alternativas, como el leasing o el renting.

Principales diferencias entre un crédito y un préstamo

En materia de banca, un ‘préstamo’ y un crédito, aunque son similares, tienen diferencias. En el crédito, el banco le proporciona al cliente una cuenta, donde el cliente accederá a la cantidad de dinero que necesite y éste suele ir pagando el crédito solicitado periódicamente, con los gastos e intereses añadidos por la entidad.

Por su parte, en un préstamo, el banco pone a disposición del deudor una cantidad fija de dinero, que debe de ser devuelta, junto a los intereses, en un tiempo predeterminado. Suele ser una operación a medio o largo plazo, que se amortiza en cuotas regulares, a medida que el cliente lo va pagando. Sin embargo, en ambos casos, se trata de la institución bancaria que presta dinero para que en un determinado plazo le sea devuelto junto con unos intereses (principal + intereses).