Un crédito es una operación financiera donde una persona llamada acreedor’ presta una cierta cifra monetaria a otro, llamado ‘deudor, quien a partir de ese momento, garantiza al acreedor que retornará esta cantidad solicitada en el tiempo previamente estipulado más una cantidad adicional, llamada ‘intereses’.

Según algunos autores en economía, el crédito representa un cambio que actúa en el tiempo, en lugar de en el espacio, por lo que también se le considera “alternar dinero del presente, por el dinero en el futuro”. La palabra deriva del latín credititus, que significa ‘confianza’, por ende, un crédito es el derecho que tiene el acreedor a recibir de parte del deudor, la cantidad prestada.

Así, el crédito será la confianza que se tiene en la capacidad de cumplir y en la solvencia de un individuo, de saldar dicha obligación contraída. Llegado el caso de que el deudor no pudiera hacer frente al crédito que le fue concedido, el acreedor se encuentra en su derecho de comenzar acciones legales (véase concurso de acreedores).

Principales diferencias entre un crédito y un préstamo

En materia de banca, un ‘préstamo’ y un crédito, aunque son similares, tienen diferencias. En el crédito, el banco le proporciona al cliente una cuenta, donde el cliente accederá a la cantidad de dinero que necesite y éste suele ir pagando el crédito solicitado periódicamente, con los gastos e intereses añadidos por la entidad.

Por su parte, en un préstamo, el banco pone a disposición del deudor una cantidad fija de dinero, que debe de ser devuelta, junto a los intereses, en un tiempo predeterminado. Suele ser una operación a medio o largo plazo, que se amortiza en cuotas regulares, a medida que el cliente lo va pagando. Sin embargo, en ambos casos, se trata de la institución bancaria que presta dinero para que en un determinado plazo le sea devuelto junto con unos intereses (principal + intereses).

Crédito Revolvente

Un crédito en la modalidad revolving es aquel que puede usarse reiteradamente hasta un límite. La cantidad total va disminuyendo con cada crédito y aumenta al ser liquidada. Las tarjetas de crédito son la modalidad revolving más extendida en la banca, donde la diferencia entre lo facturado y lo pagado, llamada saldo, genera una nueva deuda a la que se le aplica la tasa de interés actual y se le suma al saldo de deuda, correspondiente a los períodos precedentes.

Muy ligado a la capacidad de devolución de una deuda, se deben conocer previamente los Tipos de deuda.