Una cuenta de valores es un instrumento financiero que se formaliza mediante un contrato con una entidad financiera. Ese contrato faculta a una persona (física o jurídica) para poder operar en los distintos mercados financieros

Cuando se quiere invertir en activos financieros (renta variable, renta fija, divisas o derivados por ejemplo) es necesario abrir una cuenta de valores. A diferencia de una cuenta corriente bancaria, la cuenta de valores nos permite poder comprar/vender títulos financieros de distinto tipo. Por lo tanto, la cuenta de valores se podría entender como una cuenta bancaria tradicional, con la peculiaridad de que a través de ella se puede operar en los mercados financieros.

Cuando se abre la cuenta de valores, esta se asocia a una cuenta bancaria en la que se encuentra el dinero con el se va a operar. De esta manera, cuando se compran/venden títulos en un mercado financiero se produce un trasvase de liquidez a títulos y viceversa.

Tipos de cuentas de valores

Dependiendo del bróker y la nomenclatura que este use, podemos encontrar diversos tipos de cuenta. Sin embargo y a rasgos generales, solo existen 2 tipos de cuentas:

  • Cuentas individuales: La cuenta esta a nombre de una persona física y jurídica. La gestión y las operaciones están bajo su cargo.
  • Cuenta ómnibus: Bajo este formato pueden operar hasta 15 individuos bajo una misma cuenta. Esto supone un notable ahorro de costes y una simplificación de la operativa. Es ideal para grupos de empresas, familiares o amigos.

Aspectos a tener en cuenta para abrir una cuenta de valores

Para abrir una cuenta de valores se recomienda estudiar bien las condiciones que ofrece cada intermediario. Habrá que buscar el intermediario que mejores condiciones ofrezca en base a la operativa deseada y los mercados objetivo. A continuación se citan algunos de los aspectos relevantes a tener en cuenta para abrir una cuenta de valores.

  • Elegir un bróker que nos permita operar en los mercados objetivo a través de su plataforma online.
  • Decidir acerca de los productos de inversión que más se adaptan a nuestro perfil de riesgo.
  • Conocer bien a los mercados a los que se puede acceder a través de cada broker. Es importante tener en cuenta que cada broker suele estar especializado en uno o varios mercados. Por consiguiente a mayor especialización en un mercado, más competitivo será este.
  • Conocer y entender las tarifas y comisiones aplicadas para operaciones, custodias y cualesquiera costes asociados.

Se recomienda también que el interesado en abrir la cuenta tenga conocimientos sobre los mercados financieros.