El cumplimiento normativo o compliance es una función de las empresas para garantizar que se respeten las normas y se cumplan las leyes vigentes. Esta función se encarga de asesorar, vigilar y monitorizar los riesgos de posibles incumplimientos legales en la empresa.

El cumplimiento normativo busca el respeto escrupuloso a la ley y a los códigos de la propia empresa. Para garantizar que no se infrinjan las normas, un departamento de cumplimiento normativo se encargará de evitar que se cometan delitos en el seno de la empresa. El equipo de cumplimiento normativo deberá diseñar unas políticas y procedimientos que deberán respetarse en el día a día de la empresa para impedir actuaciones delictivas y sanciones legales por infringir la ley.

El cumplimiento debe ser parte de la cultura de la organización. No sólo será responsabilidad de los miembros del equipo de cumplimiento, también deberá ser interiorizado por los empleados de la empresa.

Funciones del cumplimiento normativo

  • Prevención: Evitar los riesgos. Se identifican los posibles riesgos de incumplimiento de las normas, se definen los controles y se forma a los empleados y directivos en el cumplimiento normativo.
  • Detección: Hallar las deficiencias en los controles de cumplimiento de las normas.
  • Informar permanentemente a la alta dirección sobre los riesgos de incumplimiento de las normas, las deficiencias en los sistemas de detección y las medidas correctoras que se vayan a proponer.

El departamento de cumplimiento

La estructura y el tamaño del departamento de cumplimiento será proporcional al tamaño, organización interna y actividad de la empresa. Al frente del departamento deberá nombrarse a un responsable que actúe con independencia y autoridad.

Es importante que las responsabilidades del departamento estén claramente definidas, que cuente con los suficientes recursos financieros y que pueda informarse a la alta dirección ante cualquier riesgo o incumplimiento que se detecte.

Por otra parte, el departamento de cumplimiento se encargará de llevar las relaciones con los organismos supervisores. Esto es muy habitual en el sector financiero. El equipo de cumplimiento normativo deberá coordinarse con los organismos supervisores para mantener un diálogo abierto y transparente y garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos.