La demanda externa es la cantidad de bienes y servicios que se producen en un país y que son demandados por residentes en el extranjero.

Los productores nacionales venden, a través de las exportaciones, una parte importante de su producción a agentes que residen en el extranjero (personas, empresas, gobiernos, etc.).

La demanda externa puede ser un factor determinante en el crecimiento de una economía. Por ejemplo en el caso de Chile, una de sus principales fuentes de ingreso lo constituyen las exportaciones de Cobre. La demanda por cobre es mayoritariamente externa siendo países como China o Estados Unidos unos de los más importantes demandantes. Cuando esta demanda cae, la tasa de crecimiento del país puede verse afectada negativamente.

Muchos países ofrecen subsidios o ayudas gubernamentales a los productores locales para que puedan vender sus productos en el exterior y atraer una mayor demanda externa.

Al calcular la balanza de bienes y servicios de un país se tiene en cuenta la demanda externa (exportaciones) total de un país y se le descuentan las importaciones, resultando en las exportaciones netas o demanda exterior, que puede ser negativa si se importan más bienes y servicios de los que se exportan.

Factores determinantes

Existen varios factores que influyen en la demanda externa. A continuación describimos algunos de ellos.

  • El tipo de cambio o precio relativo de las monedas de los países. Mientras más fuerte es la moneda de los residentes extranjeros con respecto a la local, más interesados estarán en comprar productos locales.
  • El mayor crecimiento de la población o ingreso de los países extranjeros. Estos factores hacen que la demanda por productos locales aumente. Así por ejemplo, cuando China o India presentan un crecimiento relevante, aumenta significativamente la demanda de materias primas como cobre, acero, petróleo, etc.
  • Una oferta interesante y variada de productos locales (por ejemplo productos típicos distintos a los que se ven en otros países o por el contrario productos innovadores) también tiende a aumentar la demanda externa.
  • Períodos de recesión económica global tienden a reducir la demanda externa.
  • Regulaciones, restricciones o limitaciones al comercio impuestas por un país tienden a reducir la demanda externa.