La deuda garantizada es aquella que está respaldada por alguna propiedad del prestatario. Dicho bien, en caso de impago, será embargado para cumplir con la obligación pendiente.

Este tipo de operación también es conocido como préstamo con garantía. Su principal característica es que viene atado a un activo colateral.

Cumplimiento de la deuda garantizada

El cumplimiento de la deuda garantizada puede darse de dos formas:

  • Posesión: Cuando el acreedor se convierte en el nuevo dueño de la garantía.
  • Liquidación: La propiedad se vende a cambio de liquidez. Así, con estos fondos, se compensa al prestamista.

Cabe notar que el hecho de que una deuda no sea garantizada no significa que sea irrecuperable. En caso de incumplimiento, el acreedor puede iniciar acciones legales para cobrar el préstamo. Esto último es recurrente sobre todo en tarjetas y otros créditos personales cuyos montos son relativamente bajos.

Ejemplo de deuda garantizada

La deuda garantizada más común es la hipoteca. Se ofrece un préstamo respaldado por un bien inmueble. De no pagarse las cuotas según lo establecido, el acreedor puede ejecutar la garantía (casa, terreno u otro bien inmueble). Para ello se inicia un proceso judicial.

Este tipo de financiamiento ‘seguro’ también es habitual en créditos vehiculares. En este caso, la garantía es el auto o medio de transporte.

Ventajas y desventajas de la deuda garantizada

Entre las ventajas de la deuda garantizada está que permite concretar préstamos que comprometen sumas altas. Para el acreedor, además, es una forma de reducir el riesgo de impago.

Sin embargo, entre las desventajas de este tipo de financiamiento destaca principalmente que puede causar estrés entre los deudores. Ello, debido a que perderán la garantía en caso de incumplimiento.

Asimismo, los préstamos garantizados son relativamente complejos en el sentido de que el acreedor no solo debe evaluar al deudor, sino también la garantía presentada. Dicho bien en algunos casos necesita ser tasado para estimar su valor.

Tipos de deudas garantizadas de una empresa

Cuando una empresa adquiere una deuda puede respaldarla de dos maneras:

  • Con una propiedad de la compañía. Puede tratarse de un bien o de algún derecho de cobro frente a terceros, por ejemplo, la factura pendiente de un cliente.
  • Con un activo no vinculado directamente a la firma. Esto sucede por ejemplo en empresas familiares, si el dueño de la organización ofrece como garantía parte de su patrimonio personal. También es el caso de compañías subsidiarias, si el préstamo está respaldado con un bien perteneciente a la sociedad matriz.