La diferencia entre empresario y emprendedor es un concepto a menudo discutido debido al desarrollo de dichos papeles en un entorno económico y empresarial cambiante y en constante evolución hasta la fecha.

Por definición lingüística el empresario es aquel que posee o dirige una empresa, mientras que el emprendedor acomete un negocio con ideas innovadoras. No obstante, por la naturaleza de la actividad que desarrollan, la diferencia entre empresario y emprendedor a veces no es tan clara y conviene fijarse en otros aspectos para poder establecerla fielmente.

Como similitud, podemos definir que tanto el emprendedor como el empresario buscan satisfacer necesidades e inquietudes mediante la creación de una empresa. Según el origen de las personas a las que se busca ofrecer el producto o servicio en cuestión, podríamos diferenciar que los empresarios se encargan de dirigirse a segmentos o grupos de personas ya definidos mientras que el emprendedor se centra en un cliente más potencial y menos definido. Mientras al emprendedor se le asocia con ideas creadas para satisfacer un reto personal, el empresario por lo general persigue un retorno de tipo económico a su esfuerzo.

Existe además la tendencia a pensar que el término emprendedor es de alguna manera un eufemismo por el cual se nombra a los empresarios, dado que este último término está algo denostado o goza de un deterioro de imagen en los últimos años. Conviene dejar claro que se puede ser emprendedor y empresario a la vez, de hecho todos los emprendedores suelen ser empresarios, ya que desarrollan una idea y la llevan a cabo a través de una empresa. Sin embrago, un empresario puede ser emprendedor o no emprendedor. Una persona que se dedique a comprar y vender terrenos o herede una empresa familiar por el mero hecho de obtener ganacias, es un empresario no emprendedor.

Teniendo claro que existen notables diferencias entre estos papeles, conviene señalar algunas de ellas que quizás ayuden a comprender la separación existente entre el perfil de empresario frente al de emprendedor:

  1. Origen de la idea: el empresario utiliza una ya existente e inicia su negocio, ya que por lo general tiene la capacidad de entrar en un sector desconocido y pese a ello obtener éxito y beneficios. En cambio el emprendedor desarrolla su propio concepto, actuando como un inventor y dedicando sus recursos en él.
  2. Rivalidad: para el empresario existe gran número de rivales al operar en un entorno de competencia; para conseguir sus objetivos se convierte en empleador y reúne equipos competitivos. Por su parte el emprendedor se dirige más a la cooperación, teniendo como único rival a sí mismo. Por este motivo busca personas que puedan unirse a su proyecto siguiendo afinidades o intereses comunes.
  3. Dónde se mueve: el empresario se ocupa de la gestión y dirección de su negocio, aunque no siempre de tareas más directas y de ejecución, mientras que el emprendedor normalmente se encarga de un amplio abanico de responsabilidades en su proyecto.
  4. Productividad y éxito: el empresario busca el aumento de su bienestar por medio de aumentos de productividad y por tanto mayores ingresos. En cambio, el emprendedor no se fija únicamente en su beneficio propio en el desarrollo de su idea sino del crecimiento de la misma y la impronta que pueda dejar en el mundo.