Un forward (contrato a plazo) es un contrato bilateral que obliga a una de las partes a comprar y y la otra parte a vender una cantidad específica de un activo, a un precio determinado, en una fecha específica en el futuro. Si el precio del futuro se incrementa durante la vida del contrato, el que tiene derecho a comprar en el precio del contrato (valor inicial) tendrá valor positivo -ganancia- y la parte opuesta, como tiene la obligación de vender tendrá un valor negativo -pérdida-.

Si el precio del contrato cae por debajo del precio del contrato (valor inicial), el resultado es opuesto y el que tenía derecho de vender (a un precio superior al del mercado) tendrá una liquidación positiva.

Un contrato de futuros es un contrato a plazo que está estandarizado y negociado en un mercado organizado.

Las principales diferencias entre los forward y los futuros son que las transacciones y negociaciones de los futuros se realizan en un mercado secundario, están regulados, respaldados por la cámara de compensación, y requieren liquidación diaria de pérdidas y ganancias (mark-to-market). Todas las transacciones de futuros están reguladas por la Commodity Futures Trading Commission (CFTC).

Diferencia entre forward y futuro

Los contratos de futuros son similares a contratos forward en los siguientes puntos:

  • Liquidación: Los futuros y los contratos a plazo pueden ser contratos de liquidación entregables (por ejemplo, se debe entregar el activo subyacente) o en efectivo.
  • Precios iniciales: El precio de los futuros y forwards tiene valor cero en el momento en el que un inversor entra en el contrato.

Los contratos de futuros difieren de los contratos a plazo de las siguientes maneras:

  • Mercado organizado: los contratos de futuros se negocian en mercados organizados y proporcionan liquidez diaria (capacidad para deshacer la posición alta). La excepción se confirma en los contratos a plazo forwards sobre divisas, los cuales son más líquidos que los futuros de divisas.
  • Estandarización: los futuros por su parte, son contratos estandarizados en tamaños de contrato y en cuanto a términos y condiciones. Por su parte, los términos y condiciones de los forwards (por ejemplo, tamaño de garantía  -colateral-, tamaño del contrato, condiciones de entrega …) se adaptan a las necesidades de las partes involucradas.
  • Cámara de compensación: una única cámara de compensación es la contraparte de todos los contratos de futuros. La cámara compromete a los miembros obligando a depositar un capital y una garantía. Los forward son contratos bilaterales con su propia contrapartida, por lo que contienen un riesgo significativamente superior al poder entrar en quiebra o default y no cumplir con lo establecido en el contrato.
  • Mark-to-market: Los contratos de futuros tienen una mark-to market diario, esto quiere decir que se revisa día a día el precio del contrato y cada una de las partes deposita o no la garantía. Por lo general, los contratos forward no son mark-to-market.
  • Reglamento: el gobierno regula los mercados de futuros. Los contratos forward normalmente no están regulados.

La parte en el contrato de futuros que se compromete a comprar/recibir el activo financiero o físico tiene una posición de futuros larga y se conoce como estar “largo”. La parte en el contrato de futuros que se compromete a vender/enviar el activo tiene una posición de futuros corta y es conocida como estar “corto”. Una posición larga y una posición corta en el mismo contrato de futuros se cuentan como un solo contrato hacia el interés o riesgo abierto. Sólo alrededor del 1% de todas las posiciones de contratos de futuros implican la entrega de la materia prima subyacente.