Una OPV es una Oferta Pública de Venta y una OPS una Oferta Pública de Suscripción. La diferencia radica en que en la OPV se venden acciones ya existentes y en la OPS se venden acciones emitidas en una ampliación de capital que van a ser desembolsadas a través de la OPS.

Para realizar estas operaciones, la compañía tendrá que pedir la autorización al órgano las regula estas operaciones, la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Cuando la operación sea aprobada, se presentará el folleto informativo de carácter público en el que se basan los inversores para comprar o no las acciones que se ponen a su disposición.

Requisitos en una OPV y  OPS

Son varios los requisitos para poder realizar una OPV u OPS:

  1. La facturación de la compañía tiene que ser superior a un determinado nivel.
  2. La compañía debe ser auditada por una entidad independiente y se tiene que demostrar que no existen conflictos de interés entre la empresa y las empresas que auditan las cuentas.
  3. La compañía no refleja pérdidas cuantiosas y constantes en los últimos años. En este aspecto, es muy importante tener en cuenta el coeficiente de recursos propios.

A la hora de realizar las peticiones de suscripciones o reembolsos es indiferente para el inversor que se trate de una OPV, OPS o una combinación de ambas. Sin embargo, si queremos analizar las perspectivas de revalorización futura de la empresa, sí que es importante tener en cuenta si es una OPV u OPS.

La diferencia principal es que en la OPS la empresa está pidiendo dinero nuevo para llevar a cabo algún tipo de expansión. Su finalidad es incrementar sus fondos propios, y su ratio de solvencia. Esto supone, normalmente, que la empresa va a sufrir un cambio muy importante con su salida a Bolsa, ya que va a pasar a ser una empresa diferente de la que era antes de salir a Bolsa.

Valoración de una empresa

Debemos tener en cuenta dos cosas muy importantes a la hora de valorar la empresa:

  • Es imprescindible analizar las nuevas actividades de inversión y los modelos de expansión.
  • Los criterios fundamentales, tales como la estructura de los beneficios o el balance, hay que analizarlos y combinarlos con las expectativas de los nuevos negocios. Existen muchos casos de manipulación de cuentas y valoración de empresas por encima de su realidad económica.
    En general, es positivo que la salida a Bolsa de una empresa se realice a través de una OPS. Suele indicar que los dueños no sólo confían en el futuro de la empresa, ya que no venden sus acciones, sino que además ven oportunidades de crecimiento y de negocio.

Por tanto, el estudio de las OPV y OPS es un factor más a tener en cuenta a la hora de valorar la empresa y tomar una decisión de inversión. Existen casos de OPV que han sido muy rentables y también de OPS han resultado salir a precios muy altos y han supuesto pérdidas para los inversores que acudieron. Como consecuencia, es importante valorar cada caso concreto.

Hay que tener mucho cuidado con aquellas OPV en las que los dueños venden el 100% de las acciones. En estos casos, como es lógico, los accionistas intentarán vender al precio más alto posible porque no van a permanecer en el capital de la empresa y no les importa su evolución futura.

Además, si venden el 100% de la empresa, es posible que consideren que el negocio no es tan rentable como antes. Debe tenerse en cuenta que generalmente quien mejor conoce una empresa, y su valor, son sus dueños y directivos.