Las diferencias entre liquidez y solvencia vienen relacionadas con la seguridad financiera de la empresa. Si bien es cierto que en muchas ocasiones estas dos definiciones van de la mano, no tiene por qué ser siempre así.

La liquidez es la cualidad que tienen los activos financieros para convertirse en dinero, y por tanto, hacer frente a los compromisos de pago más inmediatos en un momento oportuno. Sin embargo, la solvencia es la capacidad que tiene una empresa para realizar sus pagos y cumplir con sus deudas financieras, para ello, hay que contar con los recursos suficientes como respaldo para cumplir con las obligaciones de la empresa. Es cierto que para que una empresa sea liquida, es necesario tener liquidez, pero no toda empresa que tiene liquidez es solvente ya que puede contar con dinero en efectivo en caja pero tener grandes deudas financieras con proveedores y bancos.

Indudablemente, toda empresa busca tener ambas variables en la mejor de las condiciones, es una labor de todas las empresas y fundamentalmente del equipo gestor, que es quien toma las decisiones más importantes dentro de ésta. A su vez, una falta de liquidez no tiene por qué ser sinónimo de una falta de solvencia ya que puede ser que la empresa tenga picos de pagos que hagan no tener liquidez pero si que se encuentre pagando sus deudas con la finalidad de amortizarlas lo antes posible.

Importancia de la liquidez y la solvencia en una empresa

Ambas variables son muy importantes y en la mayoría de los casos tienen que venir acompañadas por el buen funcionamiento de la empresa, si bien es cierto que la solvencia es muy importante para la estabilidad de un negocio ya que existen formas de obtener liquidez en caso de necesitarla en determinado momento y cuya necesidad se considere urgente.

Hoy en día las empresas incluyen en sus modelos financieros más ratios de liquidez y ratios solvencia, con la finalidad de adelantarse a posibles problemas que puedan surgir en este aspecto y que puedan ser determinantes e irreparables en el futuro. Muchos de estos problemas son consecuencia de la falta de previsión e inacción de los gestores de esas empresas, dado que no tienen en consideración estas dos variables y su grado de importancia para el buen funcionamiento de la empresa.