Distressed debt o en castellano deuda con dificultades, se refiere a los títulos de deuda emitidos por empresas que se encuentran en dificultades financieras.

Se puede entender por dificultades financieras multitud de situaciones, dependiendo de cada empresa. Así pues, para que este tipo de deuda sea considerada distressed, debe cumplir alguna de las 3 siguientes situaciones la empresa en cuestión:

  • Empresas que están en default financiero.
  • Empresas que están casi en default financiero.
  • Empresas que se han declarado en quiebra.

A los inversores que invierten en este tipo de deuda se les conoce como “buitres”, de ahí que los fondos que invierten en empresas que tienen dificultades financieras se les conozca como “fondos buitre”. Por lo tanto, primero compran la deuda de estas empresas para posteriormente buscar una rápida mejora de la misma, obteniendo una elevada rentabilidad por ello.

El principal objetivo que buscan los “fondos buitres” es obtener elevadas rentabilidades debido a:

  • La empresa se vuelve más estable.
  • El valor de su deuda: aumenta de valor.
  • Si la empresa llega a quebrar, obtener un descuento en la participación del capital de la misma.

En resumen, el término distressed debt tiene dos significados:

  1. El emisor de la deuda tiene problemas financieros.
  2. El precio de la deuda alcanza límites muy bajos por su condición de distressed y se vende a una fracción de su valor nominal.

Las estrategias que siguen los inversores de este tipo de deuda llevan consigo dos fuentes principales de riesgo: riesgo de negocio y riesgo de liquidez.

En principio, se debe tener en cuenta que el estado de la economía en general no es una preocupación para los inversores en distressed debt, ya que realmente tienen que preocuparse de los problemas de la empresa en cuestión. Sin embargo, las malas condiciones del mercado y de la economía pueden aumentar el tamaño del mercado de distressed debt y hacer que un mayor nivel de deuda se convierta en distressed debt.

El término de distressed debt puede ser muy ambiguo, y por tanto no parece que exista una definición universal. Sin embargo, en términos generales, este tipo de deuda si que suele cumplir con los siguientes criterios:

  • La calificación crediticia de la emisión deuda -si está disponible- es igual o inferior a CCC (S & P) o Caa (Moody’s). Una calificación baja indica que no se está pagando ningún interés y/o el emisor está en default. Recuerde la importancia de las calificaciones crediticias por las agencias de rating.
  • El valor actual de la emisión de la deuda en el mercado es inferior al 50% de su principal.
  • El rendimiento a vencimiento de la emisión de deuda es al menos de un 10% más alto que el tipo de interés libre de riesgo.