El doble suelo es una figura de análisis técnico de tipo chartista. Se produce cuando el precio de un activo financiero forma dos mínimos consecutivos en el mismo nivel de precios.

El doble suelo surge cuando el precio de un activo vuelve a tocar el mismo precio mínimo al que había bajado previamente, formando la figura que se puede apreciar en la imagen inferior. La teoría del análisis técnico nos dice que cuando se confirma una zona de doble suelo el inversor debe comprar, siempre y cuando exista un fuerte volumen de negociación que pueda acompañar a la compra. Además, para que un doble suelo sea efectivo, tiene que romper un par de ticks a la baja el nivel marcado como doble suelo, considerándose que el nivel que marca el suelo es aquel en el que coinciden los mínimos de las velas de la cotización y no el de los precios de cierre.

El doble suelo se considera una figura anticipadora de cambio en la tendencia, es decir, cuando la tendencia de un precio es bajista y se confirma un doble suelo, la teoría del análisis técnico indica que tras el doble suelo la tendencia va a cambiar y va a pasar a ser tendencia alcista.
Patrón de doble suelo

El doble suelo es una figura de análisis potente ya que los mercados tienen memoria y tienden a volver a zonas de precios del pasado, si bien es cierto, hay que tener cuidado porque muchos inversores ven lo mismo y la teoría del sentimiento contrario hace que se desequilibren las fuerzas de mercado, ya que unos pocos inversores con mucho poder económico pueden pensar que el mercado se va a mover en dirección contraria y apostar por la bajada. También se puede dar el caso de que la cotización toque los precios que marcan el doble suelo de forma muy consecutiva en un período de tiempo muy corto y no exista fuerte volumen de negociación. En este caso, podemos encontrarnos ante una trampa de mercado en que la cotización puede seguir cayendo, por ello, es necesario ser precavidos ante la existencia de dobles suelos.

Ver: Estrategias de inversión ante un patrón de doble suelo.