El dominio es el nombre que identifica una web. Se puede decir que es el equivalente al nombre de una persona o a la matrícula de un coche, pero de manera aplicada a una página web. Los dominios terminan siempre con una extensión (por ejemplo .com .es o .org).

Un dominio queda vinculado a esa página web, de modo que los usuarios que busquen en internet por el nombre determinado que se ha escogido para el dominio  podrán encontrarla de manera sencilla.

Historia de los dominios

Hay que remontarse a los orígenes de internet cuando ésta recibía todavía el nombre de Arpanet.

Antes de usar los dominios, los ordenadores de Arpanet estaban registrados en un archivo llamado hosts.txt que se sincronizaba en todos los ordenadores que formaban parte de la red. Todos eran conocedores de las direcciones de cada uno de los usuarios que componían esa red.

Posteriormente, al reconocer que era un sistema deficiente, decidieron centralizar el archivo en un solo servidor, pero al ir creciendo Arpanet tampoco tuvo éxito esta solución momentánea.

Los ingenieros, Paul Mockapetris y Jon Postel, fueron los que propusieron introducir un sistema de nombres de dominios que administraría el Departamento de Defensa de EEUU.

Con el sistema que diseñaron se permitían asociar los nombres de dominios previamente registrados a direcciones IP de los ordenadores conectados. Ese fue el origen de que más adelante se incluiría en internet.

La nueva organización de dominios hizo que se añadieran las extensiones de dominio para estructurar de manera más óptima los distintos dominios.

En el año 1985 se comenzaron a usar seis extensiones de dominio que siguen vigentes en la actualidad: .com (comercio), .net (infraestructuras de red), .org (organizaciones), .gov (gobierno y entidades públicas), .mil (Dep. de Defensa de EEUU) y .edu (servicios de educación).

Partes de la que consta un dominio

En el dominio se distinguen dos partes: nombre y extensión.

  1. Nombre. Hace referencia al nombre de la empresa, marca, la del individuo o cualquier concepto que quede asociado a la temática de una web.
  2. Extensiones de dominio. Es la parte final del nombre del dominio que se ha escogido. Las extensiones asocian la naturaleza del sitio web que se ha creado. Por ejemplo: .es para España, .com para uso global, .ar para Argentina, entre otras.

Ventajas de tener un dominio

  • Genera confianza y credibilidad. Ofrece una imagen profesional más seria, evitando incluir en el dominio nombres de algún proveedor gratuito.
  • Independencia de cualquier proveedor. Si una web tiene un dominio propio puede ser cambiado de servidor sin perder esa dirección. Por el contrario si se aloja en un dominio ajeno, normalmente gratuito, no se puede llevar a otro servidor sin cambiar la dirección. Si el dominio no es propio no se tiene ningún derecho, ni control sobre él. Por ejemplo: www.suproveedor.com/nombre-empresa.
  • Correos personalizados. El email se puede personalizar al contar con un dominio propio. Por ejemplo: info@laempresa.com