El dumping internacional es una táctica de penetración en mercados internacionales, que consiste en la fijación de precios por debajo del coste real a la que la empresa ha realizado la exportación (la empresa que vende a otro país), haciendo posible que los precios de dicho producto sean inferiores en el país extranjero que en el país que los fabricó.

Es una practica que genera discusiones, dado que en gran parte de los países europeos está prohibido vender por debajo de los costes de producción, aunque existen ciertas excepciones como en casos de exceso de producción o que se pueda demostrar que la venta a pérdida generará menos pérdidas que el tratar de vender el producto a su coste total de fabricación.

Los defensores del mercado dicen que es algo positivo para el consumidor, ya que encontrará productos a bajo coste.

Sin embargo, ¿Hasta qué punto se puede permitir esto?

Lógicamente los productores del país importador, al que se destina el producto sobre el que se realiza el dumping, pierden cuota de mercado y credibilidad, al tener que ofertar sus productos a un precio más alto que los traídos de otros países.

Pensemos por ejemplo en una empresa no española lo suficientemente solvente para permitirse vender por debajo del precio con pérdidas durante años, al final conseguiría expulsar a todos los productores nacionales quedándose con todo el mercado de su producto.

El dumping se puede denunciar ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), y se evita a través de altos aranceles (impuestos), a los productos sobre los que el dumping se realiza.

Como dato curioso China ha sido la mayor víctima de medidas anti dumping en el siglo XX.