La economía global es un concepto de especial relevancia en las últimas décadas, que a nivel básico entiende el sistema económico a nivel mundial como globalizado y libre de barreras o fronteras estatales.

La creación de grandes uniones económicas, como es el caso de la Unión Europea por ejemplo, y el desarrollo de acuerdos y tratados comerciales de diferentes tipos entre gran número de países del mundo ha ayudado indudablemente a que las barreras legales y económicas para realizar actividades económicas en otros lugares hayan disminuido en los últimos años.

Conceptualmente la globalización es un hecho y la manera de entender el mundo ha cambiado al mismo tiempo.

Bases del concepto de economía global

  • Sectores como el financiero, el productivo y el comercio han experimentado por sí mismos el fenómeno de la internacionalización.
  • Las empresas operan en diferentes territorios a lo largo y ancho del mundo, actuando de manera legal y controlada no solo en su país de origen.
  • Con la evolución de los mercados y el desarrollo del concepto de empresas se ha llegado a la existencia de grandes compañías multinacionales en muy diversos ámbitos económicos.
  • Un factor a destacar es la exponencial mejora de las comunicaciones y el papel de Internet a la hora de conectar a gran velocidad cada punto del mapa.

Ventajas y desventajas de la economía global

La existencia de una economía global contribuye a que sea posible disponer de mayor número de posibilidades en cuanto a bienes y servicios para consumir, en comparación con los productos que habría con mercados más restrictivos. Al mismo tiempo el precio de los productos es menor con la globalización debido a que las empresas buscan mejores niveles de eficiencia a la hora de producir y vender.

La posibilidad entre otras de trasladar factores productivos a otros lugares del mundo buscado mayor eficiencia o rentabilidad ha sido uno de los principales efectos de la economía global. Muchas empresas han externalizado su producción hacia países donde la mano de obra es más barata, por ejemplo, perjudicando en cierto modo a trabajadores de los países de origen y haciendo aumentar sus tasas de desempleo.

Alternativamente, zonas geográficas menos desarrolladas o avanzadas en términos de renta y sistemas productivos y tecnológicos han caído en problemas de explotación o expolio de sus materias primas pese a convertirse muchas de ellas en los centros de producción del mundo actual.

En ese sentido, las economías de todo el mundo se han visto obligadas a pasar por procesos de transformación o reconversión para paliar este tipo de efectos y adaptarse al nuevo marco internacional para poder acceder a mejores niveles de renta y, por tanto, de condiciones de vida.

Otra especial desventaja de la globalidad de la economía actual es el alto grado de dependencia que se crea respecto a cambios económicos y financieros ocurridos en cualquier parte del mundo. Por ejemplo, una explosión de una planta energética a miles de kilómetros de nosotros fácilmente puede reflejarse en nuestra factura de la luz.