El término economía mixta se refiere a un sistema de organización económica en el que se combina la actuación del sector privado con la del sector público, que actúa como regulador y corrector del primero.

En una economía mixta la mayoría de las decisiones económicas son resueltas mediante la interacción de vendedores y consumidores en el mercado (ley de oferta y demanda). No obstante, el Estado tiene un rol complementario esencial.

Por tanto, en este sistema mixto, la mayoría de las decisiones son tomadas  por los agentes privados de la economía (los hogares y empresas), que deciden qué, cómo y dónde producir. Pero al mismo tiempo, la actuación del Estado también está presente, cubriendo los fallos de mercado, como por ejemplo proveyendo a la población bienes públicos o redistribuyendo la riqueza a través de impuestos y subvenciones para establecer una sociedad más equitativa.

La economía mixta es una mezcla de los dos extremos de sistemas económicos básicos: la economía capitalista y la economía planificada. En el primer caso, el libre mercado es el mecanismo esencial para resolver las tres preguntas básicas de la economía (qué, cómo y para quien producir). En el segundo caso en cambio, es el Estado el que de manera centralizada responde a dichas preguntas. De este modo y gracias a esta combinación de actores, las limitaciones de los dos sistemas anteriores quedan reducidas o corregidas.

Rol del Estado en una economía mixta

En una economía mixta, el Estado tiene un rol esencial. A continuación describimos sus principales funciones:

  • Marco jurídico: el Estado debe crear y asegurar un marco de leyes para que el mercado pueda funcionar bien. Así por ejemplo, asegura la existencia y defensa de los Derechos de Propiedad privada, establece canales de resolución de desacuerdos, etc.
  • Regulación: el Estado interviene cuando existen fallas de mercado que impiden lograr un resultado eficiente. Así por ejemplo, cuando existen bienes públicos como la defensa nacional, el Estado se encarga de la recolectar los recursos y proveer de los servicios. La regulación debe seguir ciertos principios para ser eficiente.
  • Mejorar la distribución del Ingreso: El Estado busca alcanzar un sistema de reparto más igualitario o al menos, asegurar un mínimo para que las personas puedan sobrevivir.
  • Se encarga de la producción de algunos bienes y servicios: El Estado, ya sea por sí mismo o contratando a empresas privadas, asegura la provisión de algunos bienes y servicios que son necesarios para las personas pero que no son rentables para las empresas. Por ejemplo, algunos gobiernos se encargan de la provisión de servicios de telefonía en zonas aisladas.
  • Fallos de mercado: situaciones donde el mercado no es capaz de asignar los recursos de forma eficiente (la luz de las calles, el alcantarillado, etc)

Ejemplo de economía mixta

En el siglo XXI la inmensa mayoría de los países tienen una economía mixta, que puede estar más cerca de la economía de mercado, o de la economía planificada, pero siempre tendrá un poco de ambas.

Un ejemplo del sistema mixto es el llamado Estado de Bienestar. Bajo este sistema, la mayoría de las decisiones económicas se toman en el mercado pero, el Estado desarrolla un conjunto de actividades con el fin de alcanzar algunos objetivos sociales y distributivos. En general, el Estado utiliza parte de su presupuesto para asegurar que todos los ciudadanos alcancen un mínimo de recursos para poder vivir dignamente. Usualmente, estos recursos incluyen: (i) atención sanitaria, (ii) educación básica, (iii) vivienda, (iv) alimentación y (v) dinero en períodos de desempleo o vejez.

El desarrollo de la economía mixta

Después de la Segunda Guerra Mundial y vistas las limitaciones que presentaban los dos sistemas económicos existentes hasta la fecha:el sistema de economía de mercado y la planificación centralizada , se comenzó a aplicar un nuevo sistema en la mayor parte de los países de Europa occidental, el sistema de economía mixta, que busca combinar las ventajas de los otros dos.

La economía mixta en el siglo XXI

Actualmente, la mayoría de las economías del mundo han optado por el sistema de economía mixta. Todas combinan elementos propios de los dos sistemas, aunque el grado de intervención del Estado, es muy diferente en unas que en otras.

Por ejemplo, en las economías europeas, el papel del Estado suele tener un peso mayor que en Norteamérica.  En cambio, en economías como la de China, que se considera planificada, aunque el Estado es el gran protagonista, en ciertas regiones y sectores, se permite la acción del mercado, por tanto, también acaba combinando elementos de los dos sistemas.

En general, hablamos de economías de mercado cuando nos referimos a aquellas en las que predomina la acción de los mecanismos de mercado, y planificadas, aquellas donde las mayoría de las decisiones económicas están basadas en la acción estatal; pero en la práctica, todas (o la gran mayoría) de las economías existentes combinan elementos de ambas y por tanto, son economías mixtas.