La reducción de capital es una operación financiera que consiste en la reducción de los fondos de una sociedad.


La reducción de capital es una de las modificaciones más importantes de los estatutos de una sociedad y consiste en la reducción de su capital social. Esta operación financiera está bastante controlada por la legislación de la mayoría de los países modernos ya que puede derivar en perjuicios para los propios accionistas y los socios acreedores.

Justificaciones de la reducción de capital

La reducción de capital se puede justificar en dos casos principales:
a) El capital social de la empresa o sociedad excede sus necesidades. Por ejemplo, se definió un monto muy alto al momento de su constitución. En este caso, se pueden se pueden perseguir los siguientes objetivos:
• Devolución de aportaciones a los socios, sin que tengan que aceptar las retenciones obligatorias en el caso de pago de dividendos
• El perdón o condonación de capital que está pendiente de desembolsar.
• Incremento de reservas legales o voluntarias

b) Porque la empresa o sociedad se encuentra en una situación económica complicada y debe ajustar sus fondos propios. En este caso el objetivo es lograr un equilibrio entre capital y patrimonio. De esta forma, si la empresa ha sufrido pérdidas, estas han disminuido el patrimonio social y por ende se debe ajustar el capital para que se iguale al patrimonio.

Modalidades de reducción de capital

Existen tres modalidades para la reducción de capital:

• Reducción del valor nominal de las acciones (con la cantidad de acciones fija).
• Amortización o reducción de acciones. Con la consecuente compensación a sus titulares.
• Canje o sustitución de acciones por otras de menor valor nominal.

Requisitos para la reducción de capital

En la mayoría de las legislaciones modernas, la reducción de capital debe cumplir con requisitos formales para poder modificar los estatutos de la sociedad. Además, se suele exigir la publicación de la operación (en medios de gran circulación).

Obligación de la reducción de capital

La reducción puede ser obligatoria (depende de la legislación) cuando las pérdidas son significativas y han disminuido el patrimonio neto por debajo de cierto límite establecido por la entidad fiscalizadora.

Por último, no podríamos terminar sin mencionar el concepto de ampliación de capital. Si la reducción de capital trata de reducir los fondos de la empresa por varias cuestiones, la ampliación de capital persigue justo el objetivo contrario. Es decir, ampliar los fondos propios por diversos motivos.