La utilidad marginal decreciente se refiere al hecho de que la utilidad adicional que obtenemos al consumir una unidad más de un bien o servicio va cayendo.

La utilidad marginal es la utilidad que se agrega o añade cuando consumimos una unidad más de un bien o servicio es decreciente puesto que a medida que se consumen más unidades, la satisfacción que entrega una unidad más es cada vez más pequeña.

El hecho de que la utilidad cae a medida que aumenta el consumo de un bien o servicio ha sido reconocido por diversos economistas que han formulado una ley de aplicación general para el estudio del comportamiento del consumidor: Ley de utilidad marginal decreciente.

Ejemplo de utilidad marginal decreciente

Podemos comprobar la existencia de la utilidad marginal decreciente en nuestras actividades diarias. Supongamos que salimos a correr y nos da mucha sed. No tenemos dónde comprar agua, hasta que encontramos un pequeño almacén.

El primer sorbo de agua que tomamos tendrá una gran utilidad, nos reporta gran satisfacción puesto que estamos sedientos. Cuando ya llevamos la mitad de la botella, cada sorbo adicional reporta utilidad pero mucho menor que el primero. Una vez terminada a botella, es posible que queramos comprar otra pero la utilidad que tendremos será mucho menor, incluso puede llegar un punto en que ya no queramos beber más y un sorbo adicional nos parece molesto (ya estamos llenos de agua).

En este ejemplo vemos claramente que la utilidad marginal es decreciente con respecto al número de unidades consumidas. La utilidad que reporta cada unidad de adicional de agua es la utilidad marginal, la que es decreciente puesto que el consumidor valora cada vez menos el pan una vez que ya ha consumido una unidad.

La utilidad marginal decreciente también se puede observar fácilmente en otros ejemplos como: consumo de pan, leche, ropa, etc.

La Utilidad Marginal decreciente y la Utilidad Total

Dado que la utilidad marginal es decreciente, la utilidad total es creciente pero a tasas cada vez más pequeñas (incluso cero o negativas, en donde la utilidad total se estancaria o comenzaría a decrecer).

A continuación vemos un gráfico que ilustra esta relación:

 

 

Como vemos, a media que aumenta la cantidad consumida, la utilidad marginal (en rojo) cae, mientras que la utilidad total va creciendo hasta el punto en que la utilidad marginal se vuelve cero (también conocido como punto de saturación). Luego de este punto, la utilidad marginal es negativa y por ende, la utilidad total comienza a decaer.