La especulación es el conjunto de operaciones comerciales o financieras que tienen como fin obtener un beneficio económico aprovechando la fluctuación de precios en el tiempo mediante la inversión de un capital, es decir, comprar barato y vender caro.

La característica principal es que el especulador nunca va a buscar disfrutar del bien o producto financiero en el que invierta, a diferencia de otras inversiones. El especulador lo único que persigue con su inversión es obtener ventaja económica de las fluctuaciones del precio de ese bien, es decir, su objetivo principal es obtener beneficio económico.

Los especuladores tratan de adivinar cuál será el comportamiento futuro de un precio y después entrar en el mercado en función de lo previsto. Por ejemplo, supongamos que un especulador prevé que la cosecha de trigo va a ser peor de lo esperado y el precio por tanto subirá. El especulador actuará en el mercado de futuros sobre el trigo comprando contratos y esperando a que el precio del trigo suba para obtener beneficio.

La actividad de la especulación no garantiza un retorno absoluto, de hecho conlleva un riesgo importante de perder parte o todo el dinero invertido. Si al realizar una inversión el mercado se mueve en sentido opuesto al que había predicho el especulador, éste sufrirá una pérdida. Por lo tanto, para especular es necesario tener un conocimientos sobre lo que se está haciendo, con el objetivo de beneficiarse de la situación.

Ventajas de la especulación para la sociedad

  • Los especuladores aseguran los precios: Siguiendo con el ejemplo anterior, imaginemos que un productor de trigo prevé que las cosechas de trigo globales van a ser mejor de los esperado este año y que el precio va a bajar. Si quiere protegerse de esa bajada de precio y asegurarse que va a vender el trigo al precio actual puede acudir al mercado de futuros y vender los contratos de futuros al especulador, protegiéndose del riesgo de una bajada de precios. De no existir la especulación, el productor del ejemplo podría decidir no invertir más dinero en esa producción porque no le va a resultar rentable, quedándonos finalmente sin esas materias primas.
  • Los especuladores generan vehículos para poder protegerse de las fluctuaciones de precios: Si no existiera la especulación el productor anterior no tendría apenas mecanismos para protegerse de la bajada en los precios del trigo.
  • La especulación contribuye a la liquidez de los mercados y a la formación de precios eficientes. Que haya más liquidez en el mercado conlleva que haya más oferta y demanda, lo que ayudará a fijar un precio más eficiente y permitirá el correcto funcionamiento de los mercados. La liquidez además garantizará una mayor rapidez y facilidad de realizar la transacción. Lo que permite y asegura que los precios sean eficientes. 

Críticas a la especulación

Existen algunos economistas que consideran la fluctuación de precios un fallo de mercado que debe ser corregido a través de la intervención del Estado. Esto último sería un inconveniente para la formación eficiente de precios y la asignación de recursos, ya que los precios dependen de la oferta y de la demanda. Intervenir en los mercados reduce la liquidez existente y por tanto aumenta los costes de financiación de empresas y Estados. Además, supone crear mercados ineficientes en los que no sale rentable invertir y en los que no hay competencia suficiente que facilite que los precios bajen, ni competencia que fuerce a mejorar la calidad de los productos y servicios.

Otra de las grandes críticas a la especulación es que los especuladores son los culpables de que los precios se encarezcan. Si esto fuera verdad supondría que el especulador conoce de antemano que el precio real del activo va subir, cosa que es impredecible mirando solo la variación de precios. Por el contrario, la especulación garantiza una estabilidad en los precios al aumentar la oferta y demanda del activo, reduce la volatilidad y asegura que la transacción se realizará al precio de mercado existente, porque existen muchos especuladores dispuestos a comprar y vender. Por tanto, la especulación es necesaria para que existan agentes dispuestos a asumir el riesgo de la fluctuación de los precios.