Un esquema de incentivo es una herramienta de motivación que busca alinear los intereses de los trabajadores con los intereses de la empresa.

El esquema de incentivo debe permitir que la empresa alcance de mejor manera sus objetivos a través de lograr que los trabajadores superen las expectativas de su puesto y propicien el crecimiento de la empresa.

Diseño del esquema de incentivos

El diseño del esquema de incentivos está directamente relacionado con la definición de los objetivos de la empresa. Así por ejemplo, un esquema de incentivos puede estar orientado a atraer y retener a los mejores candidatos, lograr ciertas metas de ventas o reducir costos, entre muchos otros.

Cualquiera sea el objetivo planteado, el esquema de incentivo debe cumplir con ciertas características básicas:

  • Objetivos claros: establecer claramente los objetivos y el período de tiempo en que se quieren alcanzar (corto, medio o largo plazo). Asimismo, se debe definir si las metas son objetivas o subjetivas, esto es, si son observables (por ejemplo ventas) o bien son estimadas (por ejemplo implicación con el trabajo en equipo).
  • Determinar el presupuesto: definir el monto de recursos destinado al esquema de incentivos (incluyendo gastos de implementación y premios).
  • Establecer unidades y puntos de medida: se debe definir cuál es la unidad de medida del objetivo (dinero, unidades, horas, etc.) y con qué frecuencia se medirá (mensual, semestral, anual, etc.).
  • Flexibilidad: es necesario permitir cierta flexibilidad en los premios y mediciones porque los objetivos pueden ir cambiando a lo largo del tiempo. Así por ejemplo, el primer año puede ser más importante enfocarse en el lanzamiento del producto, mientras que en los años siguientes puede ser controlar la morosidad o expandir mercados, etc.
  • Transparencia: los trabajadores deben estar perfectamente informados de los objetivos planteados y cuanto pueden conseguir si se esfuerzan.
  • Igualdad: es bueno que no se hagan diferencias entre los trabajadores y todos enfrenten las mismas condiciones de lo contrario se generan rivalidades y envidian que limitan la sana competencia.

Ejemplos de incentivos

Existen diferentes incentivos que pueden ser utilizados para motivar a los trabajadores. A continuación describimos algunos de los más utilizados:

  • Participación en los beneficios: permitir que los trabajadores obtengan una parte de los beneficios que consigue la empresa durante un determinado período. De esta forma, si a la empresa le va bien, a los trabajadores también.
  • Bono por proyecto: se otorga a un equipo o a un trabajador en particular cuando se logran los objetivos de un determinado proyecto.
  • Opciones por acciones: se da la opción a los trabajadores de comprar acciones de la compañía a un pago fijo sin importar el precio actual del mercado de valores. La tenencia de acciones los empujaría a incrementar el valor de la empresa.
  • Comisión por ventas: se permite que el trabajador se quede con un porcentaje de las ventas que logre concretar.

Funcionamiento del esquema de incentivos

Generalmente la aplicación de un esquema de incentivos cuanta con las siguientes etapas:

  1. La dirección define los objetivos y establece los términos del esquema.
  2. La administración da a conocer el esquema a los trabajadores a través de memorandos, reuniones o correos.
  3. Se evalúa si los trabajadores han cumplidos con las condiciones del esquema, de acuerdo a la medida y la frecuencia previamente establecida.
  4. Cuando un empleado cumple con las condiciones, la dirección lo recompensa con un incentivo.