Se denomina eurocrédito a operaciones de ámbito internacional mediante las cuales una entidad o institución financiera concede un crédito a un individuo, empresa, institución o gobierno y en una divisa diferente a la que esté en curso en dicho territorio.

Este tipo de créditos o préstamos bancarios suelen efectuarse por medio de eurodivisas, es decir son los depósitos valorados en moneda  o divisa extranjera los que conforman los préstamos a entregar en este tipo de operaciones bancarias.

Como ocurre con el concepto de eurodivisa, el uso del prefijo “euro” se explica por el origen y expansión en la Eurozona de este tipo de créditos. No obstante la definición se ha mantenido con el paso del tiempo y abarca cualquier territorio y moneda del mundo en la actualidad.

Por otra parte, lo más común en la vida económica es que los eurocréditos sean concedidos bajo unos vencimientos previamente fijados y situados dentro del medio y largo plazo. Otro detalle importante de este tipo de operación es va acompañada de su correspondiente tipo de interés variable que afecta a la devolución del préstamo. Esta tasa normalmente se establece con atención a los rendimientos de las diferentes monedas en el mercado y su evolución, así como de los depósitos valorados en estas.

Es importante destacar que los eurocréditos tienen el requisito de que el beneficiario del mismo tenga que ser un agente no perteneciente al mercado interbancario. Un ejemplo básico de eurocrédito es por ejemplo un préstamo concedido por un banco francés valorado en dólares, por ejemplo.

Eurocrédito sindicalizado

Es bastante común la posibilidad de que el eurocrédito sea concedido por una asociación o agrupación de bancos, tomando este fenómeno la denominación de eurocrédito sindicalizado.

Este tipo de crédito normalmente surge como resultado de buscar reducir riesgos o, por lo menos, de repartir estos entre las entidades participantes, especialmente si hablamos de grandes cantidades de dinero a prestar.