Ex ante es un término proveniente del latín que significa antes del suceso. Se utiliza en economía, en general, para denominar a los resultados proyectados de una o varias decisiones.

Nos estamos refiriendo entonces al análisis previo a un evento. Lo opuesto es ex post que es sinónimo de subsiguiente.

Usos del término ex ante

Algunos usos del término ex ante son:

  • Finanzas: Se utiliza para denominar a la rentabilidad esperada de un título financiero o portafolio. Es una estimación, más no un resultado real.
  • Contrataciones: Los recursos destinados a proyectos futuros son asignados ex ante, es decir, con anticipación. Ello, con el fin de garantizar la respectiva inversión.
  • Macroeconomía: El ahorro y la inversión ex ante son aquellos planeados, por ejemplo, para el próximo año, es decir, es un objetivo. En tanto, los datos ex post son los que registran en la realidad, luego del periodo en cuestión.

Evaluación ex ante de proyectos

La evaluación de un proyecto se lleva a cabo en tres momentos clave: Ex ante, al momento de su finalización y ex post. En este apartado, nos centraremos en la primera fase.

El estudio previo consiste en contrastar los posibles impactos de las decisiones que forman parte de un proyecto. Es decir, se comparan distintos escenarios, realizando un análisis coste/beneficio. Dicha metodología puede aplicarse, por ejemplo, en inversiones públicas en distintos rubros como infraestructura, salud, empleo, medio ambiente, entre otros.

Para elaborar este tipo de evaluación se seleccionan primero los indicadores de interés, ya sean cuantitativos o cualitativos. No referimos, por ejemplo, al Valor Actual Neto (VAN) o a la Tasa Interna de Retorno (TIR).

De esta forma, se establece una línea de base o punto de partida que se comparará con los resultados estimados. Ello, tomando siempre el mismo horizonte de tiempo y público objetivo.