El término de exención consiste en liberar a una persona del pago de un impuesto. De hecho, la exención en términos tributarios es considerada como una técnica con la que -sin alterar los elementos tributarios como lo son el sujeto, la base, la cuota, tasa o tarifa- se aminora o libera, según sea el caso, la obligación de pago de impuestos a determinadas personas, ya sean estas físicas o jurídicas.

Su objetivo es establecer una distribución equitativa de la carga tributaria para incrementar el bienestar de los contribuyentes y de su capacidad económica y, del mismo modo, impulsar actividades que sean útiles para el desarrollo del país.

Esta figura jurídica tributaria se aplica por distintas razones:

  • Equidad: cada ciudadano deberá contribuir al pago de impuestos en función de su capacidad económica; así, es frecuente que en impuestos como en el de la renta se establezca una exención en el porcentaje a pagar de los sueldos bajos; o que, en el caso del impuesto sobre el valor añadido (IVA), se exima del pago los bienes y servicios indispensables para las familias con menos poder adquisitivo.
  • Conveniencia: según sea adecuado o no la aplicación general del impuesto.
  • Política económica: de acuerdo a las directrices que adopte el Gobierno.

Como se ha descrito anteriormente, las exenciones se crean para beneficiar a los contribuyentes y consumidores y puede que de forma temporal, pero todo depende del impuesto sobre el que recaiga la exención:

  • Si hablamos de impuestos directos, los sujetos con ingresos mínimos no pagan y tendrán más ingresos, con lo que se busca equilibrar la economía.
  • Por el contrario, si hablamos de impuestos indirectos, los bienes y servicios tendrán menos carga fiscal y serán más baratos y más competitivos en el mercado.

Características y clases de exención

Una exención guarda una serie de características:

  1. Tiene carácter excepcional, es decir, no se da de forma corriente u ordinaria.
  2.  Está vinculada a la existencia de dos normas: una primera de sujeción a tributación a determinados supuestos y personas, y una segunda que exime de la misma a algunos de éstos.
  3. La circunstancia de haberse realizado el hecho imponible, siendo éste lo que marca el nacimiento de la obligación tributaria.
  4.  El no nacimiento de la obligación tributaria.

De igual modo, existen diferentes clases de exención:

  • Exenciones objetivas: se conceden en razón a la materia o al objeto de gravamen, e impiden el nacimiento de la obligación tributaria.
  • Exenciones subjetivas: pretenden que ciertas personas no queden obligadas a contribuir aunque pueda nacer la obligación por ley; es decir, individuos determinados no tienen por qué pagar el impuesto.
  • Exenciones temporales: son aquellas que producen el efecto excluyente de la obligación tributaria sólo durante un plazo limitado, que se fija en el momento de su creación; en otros términos, el impuesto no se abona en un periodo de tiempo concreto.
  • Exenciones permanentes: representan a aquellas que no aparecen limitadas en el tiempo.
  • Exenciones totales: definen a las que impiden el nacimiento de la obligación tributaria para unos determinados hechos o para ciertos sujetos; o sea, el tributo no se paga en circunstancias concretas.
  • Exenciones parciales: las que no impiden el nacimiento de la obligación, pero reducen la cuantía de la deuda; o, lo que es lo mismo, sólo hay que pagar una parte del impuesto.