El Fair Play Financiero o Juego Limpio Financiero engloba una serie de medidas tomadas por la UEFA (Unión de Asociación Europeas de Fútbol) que tiene como principal objetivo controlar y limitar el gasto de los clubes de fútbol. En palabras de la propia UEFA, el Fair Play Financiero busca “mejorar la salud financiera de los clubes europeos”.

Esta serie de medidas entraron en vigor en el año 2011 como una forma de control financiero por parte de la UEFA hacia los clubes. Durante la década de los 2000, muchos clubes de fútbol despilfarraron grandes cantidades de dinero, lo que se tradujo en un aumento exponencial de su deuda. De esta forma, la UEFA pretendía evitar que continuase este despilfarro y que se redujera la deuda de los clubes de fútbol.

Principales medidas del Fair Play Financiero

Las dos principales medidas que resumen el Fair Play Financiero son las siguientes:

  • Los clubes que se clasifiquen para competiciones europeas deben acreditar que no tienen ninguna deuda con otros clubes, jugadores o autoridades tributarias.
  • Como norma general, los clubes pueden gastar únicamente 5 millones de euros más de lo que ingresan. Es decir, se produce prácticamente una equiparación entre los gastos e ingresos. Por ejemplo, los denominados “nuevos ricos” del mundo del fútbol no pueden gastar una excesiva cantidad de dinero en fichajes, salvo que se produzcan unos ingresos equivalentes (y no procedan directamente de sus propietarios).

El incumplimiento de las medidas del Fair Play Financiero no implica la exclusión automática de las competiciones europeas, pero sí que provoca la adopción de medidas disciplinarias, que van desde una simple advertencia hasta la citada exclusión de dichas competiciones.

Ejemplo de clubes sancionados por fair play financiero

Desde la entrada en vigor de estas medidas varios clubes europeos fueron sancionados. Los más importantes son los siguientes:

  • El Paris Saint Germain y el Manchester City. Estos clubes, propiedad de grandes fondos de inversión árabes, hicieron caso omiso a las medidas del Fair Play Financiero y en 2014 fueron sancionados con multas de 60 millones de euros y la limitación para inscribir jugadores.
  • En España, destaca el caso del Málaga. En el año 2012, la UEFA impidió al club andaluz participar en competiciones europeas, debido a las importantes deudas que acumulaba. El Málaga recurrió ante el TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo), pero este recurso fue desestimado.