La Deuda Financiera es aquella que tiene un coste explícito, como la contraída con las entidades financieras o la emitida por una empresa en los mercados financieros (por ejemplo Renta Fija Privada).

El coste de la deuda puede ser de dos tipos:

  • Coste Fijo: este tipo de coste para una empresa puede suceder al emitir un bono. La empresa emite bonos en los mercados como forma de financiación, comprometiéndose a pagar un cupón fijo (por ejemplo del 5%), siendo este su coste fijo a un plazo determinado.
  • Coste Variable: normalmente estos costes van asociados a una variable de referencia, como puede ser el Euribor o el Libor. Por ejemplo, si lo referenciamos al primero y abrimos una cuenta de crédito a corto plazo al “Euribor + 150 puntos básicos”. Esto significa que pagaremos por ese crédito lo que cotice el Euribor en la fecha de revisión más 150 puntos básicos.

Es importante mencionar que se debe distinguir a la hora de analizar una empresa y su deuda el origen de la misma. Estas facilidades crediticias concedidas deben ser informadas al Banco de España (CIRBE) distinguiendo entre el riesgo de origen comercial y financiero puro.

  • Riesgo con origen comercial: es el que tienen la líneas de descuento de papel de los Bancos o las operaciones conocidas como factoring, que consisten en el anticipo de créditos comerciales sobre documentos (letras, pagarés, etc).
  • Riesgo con origen financiero puro: es aquel que tiene origen en el riesgo crediticio puro de préstamos, cuentas de crédito, etc.