El fraude fiscal y mercantil es aquella situación en la que se engaña y se aprovecha del error y ocultación de datos para obtener un beneficio ilícito, ya sea a la administración pública o personas privadas.

En general, el fraude consiste en la ocultación y engaño a alguna de las partes interesadas en la información de la situación económica y financiera de algún bien o patrimonio personal, con el fin de reducir o eliminar el pago de la contraprestación o tributos, o bien la obtención de una mayor cuantía impropia.

El fraude mercantil se produce cuando en las transacciones, contratos y operaciones entre dos o más personas físicas o jurídicas, se producen prácticas contrarias a la verdad y a la rectitud, esto es, fraude en los documentos que puedan servir de base en un procedimiento mercantil, o por ejemplo, en la ocultación de la verdadera imagen fiel de la estructura económico y financiera de una sociedad, u ocultación de las cuentas a deudores y acreedores. En determinadas circunstancias, cuando consecuencia de una mala praxis con intención va en perjuicio de los intereses de terceros, es cuando se denomina fraude mercantil.

En este sentido, también podemos hablar de fraude fiscal en aquella situación en la que una persona u organización elude el pago de impuestos al fisco.

Diferencias en el fraude fiscal

Siempre que exista una ocultación de información financiera o de rentas o directamente una evasión, hablamos de fraude fiscal, es decir, aquella circunstancia que por intención o omisión, no se ha efectuado correctamente el procedimiento correcto en la transmisión de la información a la agencia tributaria. Es por ello que debemos hablar de evasión, elusión y fraude fiscal:

  • Evasión fiscal: es el incumplimiento deliberado de las distintas obligaciones fiscales por cualquier medio, es decir, cualquier acción u omisión con intención de reducir, suprimir o demorar el cumplimiento de las obligaciones tributarias.
  • Elusión: es la utilización de herramientas y procedimientos que se aprovechan de los vacíos legales o bordean la ley, es decir, que se emplean acciones encaminadas a obtener beneficios fiscales o pagar menos impuestos o dilatarlos en el tiempo, y aunque todo es legal, a veces cabe la duda de los procedimientos empleados.
  • Fraude: la característica fundamental del fraude fiscal es la premeditación, es decir, la intención clara de no pagar o pagar menos al fisco, con el objetivo de obtener más renta.