La gamificación, ludificación o juguetización se utiliza para designar a la técnica o estrategia usada para motivar a estudiantes, trabajadores y clientes entre muchos otros, en algunas de sus tareas, en entornos no lúdicos.

¿Para qué sirve la gamificación?

Los videojuegos ejercen gran poder sobre parte de la población, los recursos que se les destinan son muchos, tanto monetarios como temporales, y ante esta situación, han sido muchos los que han intentado aprovechar estas habilidades y actitudes positivas de los videojuegos para aplicarlas en otros ámbitos como pueden ser la escuela o el trabajo. De ese modo se consigue motivar a las personas, ya sea por competir con el resto de compañeros y demostrar quién es el mejor, para ganar algún incentivo, o para demostrar habilidades ocultas.

  • Mecánicas: existen normas que indican lo que se puede y no se puede hacer, uno de los pilares básicos de cualquier juego, de ese modo el jugador adquiere conciencia y compromiso. Pueden establecer el tiempo de juego, los equipos, quien resulta el ganador, etc.
  • Dinámicas de juego: suponen el incentivo por el cual el jugador tiene motivación, podrían ser un ejemplo el hecho de socializar con un grupo, el de conseguir un reto, el de competir, el de ganar, etc.
  • Componentes: son aquellos elementos indispensables para que se pueda desarrollar el juego. Por ejemplo un tablero o tableta o portería, las medallas que se consiguen al pasar de nivel, etc.

En conclusión, debemos diferenciar la gamificación de un simple videojuego, puesto que esta técnica se realiza siempre en entornos no lúdicos, con el objetivo de motivar, fidelizar y sacar más provecho a una tarea teniendo en cuenta la concentración e incentivo que causan.