Una ganancia de capital es el beneficio que se obtiene por la venta de diversos activos en comparación con el precio de adquisición de dicho activo. Cuando el precio de venta sea superior al precio de adquisición existirá una ganancia de capital; sin embargo, cuando el precio de venta sea inferior al precio de adquisición existirá una pérdida de capital.

De la definición anterior, encontramos una serie de conceptos que son necesarios analizar.

¿En qué activos se puede obtener una ganancia de capital?

Los activos donde se puede generar una ganancia de capital son los siguientes

  • Activos financieros. Estos activos son acciones, bonos, obligaciones, etc. En las operaciones con estos activos financieros es donde se genera la mayoría de las ganancias de capital.
  • Bienes inmuebles. Los otros activos donde se puede generar ganancias de capital son en transacciones de bienes inmuebles, como por ejemplo, viviendas, solares, locales, etc.

¿Cómo se obtiene la ganancia de capital? 

Como hemos comentado anteriormente, la ganancia de capital (o pérdida de capital) se calcula como comparación entre dos magnitudes: el precio por el que se adquiere el activo y el precio por el que se vende. La dificultad radica en la valoración de estos precios, un aspecto fundamental para poder obtener correctamente la ganancia de capital.

Es importante diferenciar entre precio de adquisición y el precio de venta. Habitualmente el precio de adquisición es el coste que hemos soportado al adquirir el activo más todos los gastos que son necesarios para que esa compraventa se lleve a cabo. Por otro lado, el precio de venta suele ser la cantidad que percibimos por parte del comprador. Sin embargo, esto no siempre es así: en ocasiones, el legislador establece que hay que valorar ciertos activos por su valor de mercado o por otros criterios diferentes a los anteriores. Por tanto, habrá que tener en cuenta lo que establezca la ley para la valoración de adquisición y la venta de los activos.

Cuándo existe ganancia de capital

Finalmente, otro aspecto fundamental es que solo hay ganancia de capital si se materializa la venta. Por ejemplo, nosotros adquirimos el 1 de diciembre unas acciones por 100€. A día 31 de diciembre, las acciones se han revalorizado y su valor es de 150 €, pero no las vendemos.

Aunque haya habido un aumento del valor de las acciones,  no hay ganancia de capital porque no se han vendido las acciones. Si a 31 de diciembre las vendemos por 150 €, sí que existiría una ganancia de capital de 50 € porque las hemos vendido (diferencia entre el precio de venta, que es 150 €, y el precio de adquisición, que es de 100 €).

Impuestos sobre las ganancias de capital

Cuando se produce una ganancia de capital se está obteniendo un beneficio, es decir, un incremento del patrimonio. Las Haciendas Públicas de todos los países suelen gravar cualquier tipo de beneficio, incluidas las ganancias de capital.

Si la ganancia de capital la obtiene una empresa tendrá que declararlo en el impuesto de sociedades o sobre beneficios, mientras que si la obtiene un particular se declarará en su impuesto sobre la renta. Incluso hay países que establecen un impuesto especial para estas ganancias (normalmente denominado como “impuesto sobre las ganancias de capital”).