Los gastos de explotación son aquellos gastos en los que incurre una empresa para el desarrollo de su actividad principal.

Son los gastos ordinarios de la compañía que son necesarios para el fin con el que esta se creó, es decir, son los gastos relacionados con la actividad de la empresa. Por ejemplo, para una fábrica de automóviles los gastos de explotación serán todos aquellos que sean necesarios para la fabricación de dichos automóviles, como el metal utilizado en la fabricación o el salario de los obreros.

¿Qué incluyen los gastos de explotación?

Los gastos de explotación incluyen varios conceptos. Los principales son los siguientes:

  • Los gastos relacionados con el consumo de materias primas o de mercaderías. Estos gastos son variables y serán mayores o menores en función de la cantidad total de producto que se oferte. Siguiendo el ejemplo anterior de la fábrica de los automóviles, aquí se incluirían todas las materias primas necesarias para fabricar un coche (carrocería, ruedas, materiales de pintura, etc.)
  • Los gastos relacionados con la mano de obra. Estos gastos son fijos, ya que son independientes de la cantidad total de producto que se oferte. Se incluyen los sueldos y salarios de los trabajadores, pero también las cargas sociales relacionadas con ellos (retenciones por IRPF, cotizaciones a la Seguridad Social, etc.). En el caso de la fábrica de automóviles, aquí se incluirían, por ejemplo, las retribuciones de los operarios.
  • Otros gastos fijos operativos. Existen otros gastos distintos a los anteriores pero necesarios para el desarrollo de la actividad principal de la compañía. Son gastos fijos porque no varían, independientemente del producto ofertado. En estos se incluyen, por ejemplo, los gastos de la luz, alquiler de las naves o seguros.

Además de los anteriores, el Plan General de Contabilidad español incluye en los gastos de explotación la amortización del inmovilizado. La amortización es la pérdida de valor o depreciación que sufre, en este caso, el inmovilizado por su uso habitual.

Importancia de los gastos de explotación

La importancia de los gastos de explotación radica en que, a partir de ellos, podemos calcular el resultado de explotación. El resultado de explotación se obtiene mediante la diferencia entre los ingresos de explotación y los resultados de explotación. Los ingresos de explotación son, principalmente, las ventas que realiza la compañía de sus productos.

El resultado de explotación nos indica el beneficio o las pérdidas provocadas exclusivamente por la actividad principal de la compañía, sin tener en cuenta el resultado financiero o las cargas impositivas. Existen varias magnitudes de resultado de explotación, entre las que destaca el EBITDA, que se obtiene mediante la resta de los ingresos de explotación y los gastos de explotación, pero sin tener en cuenta las amortizaciones.

A continuación podemos ver la situación del EBITDA en la cuenta des resultados:

 

 Cuenta de resultados

Ejemplo
Ingresos o ventas netas100
– Costes directos de los bienes vendidos-50
Margen Bruto50
– Gastos generales, de personal y administrativos-20
EBITDA o Beneficio bruto de explotación 30
– Gastos de amortización y provisiones-5
Beneficio antes de intereses e impuestos (BAIT) o EBIT25
+ Ingresos extraordinarios1
– Gastos extraordinarios-2
Resultado ordinario24
+ Ingresos financieros2
– Gastos financieros-3
Beneficio antes de impuestos (BAT) o EBT23
Impuesto de sociedades7
BENEFICIO NETO O RESULTADO DEL EJERCICIO16