Gestión de pagos son todas aquellas tareas de gestión, control, administración y envío de las transacciones monetarias a los proveedores en una organización.

La organización de la gestión de pagos se encuentra dentro de la tesorería en el departamento financiero de una empresa, y corresponden a ésta la labor fundamental de los gestores de pagos es la organización de del dinero que irá a abonar a los acreedores aquellos documentos de cobros (facturas, deudas, rectificaciones..), llevando a cabo tareas de previsión, control y conciliación de los flujos monetarios en la empresa.

Corresponden al departamento de gestión de pagos las la validación de proveedores, comprobación de saldos, envío de dinero y conciliación con los datos del proveedor de manera habitual cuando se crea un perfil nuevo de acreedor, e incluso en ocasiones es fundamental realizar auditorías a nivel interno sobre pagos y saldos entre proveedor y cliente.

Se difiera de la gestión de cobros en que, mientras que una empresa gestiona los cobros de manera propia, es decir, puede poner sus condiciones, reclamaciones y segmentar según el tipo de cliente, en los pagos la empresa está obligada a realizar los pagos según las condiciones pactadas con el acreedor.

En las grandes organizaciones, sobre todo si cuentan con importantes compras, es posible encontrarse áreas de gestiones de pagos específicas e independientes de otros departamentos, dándole mayor relevancia y contando con personal especializado en cada una de las tareas anteriormente nombradas, pues existe la prioridad de gestionar las salidas de dinero de una organización a otra. Mientras que la recepción de dinero por parte de clientes está más controlada, es preciso establecer criterios para las remesas de dinero.