Se conoce como gestión del producto al área del marketing mix dirigido a organizar y decidir los pormenores y las características de aquellos productos que cada empresa ofrece en el mercado.


Dentro del concepto del marketing mix, la gestión del producto ocupa un lugar destacado junto al resto de variables: precio, promoción y distribución. Las empresas se ocupan de decidir qué bienes y servicios producen y conforman sus carteras, de qué modo lo llevan a cabo, qué tipos de estrategias de marketing emplean para darles salida y otras muchas cuestiones relacionadas.

En otras palabras, desde el punto de vista del marketing administrar y gestionar de manera óptima uno o varios productos que configuren la cartera de una compañía supone para la misma en gran medida el mayor o menor éxito que disfrute en su actividad económica. Esto sucede debido a que reúne las muchas tareas relacionadas con el producto y su puesta en práctica, desde el diseño inicial hasta la venta al cliente o consumidor. De hecho, es una de las bases de un plan de marketing.

Principal función de la gestión de producto en marketing

La ejecución de labores de gestión de producto permite a las empresas conocer las oportunidades existentes en el mercado, desarrollar productos de cierta naturaleza y utilidad en relación a las mismas y su ofrecimiento a potenciales consumidores. En ese sentido, podría resumirse que la gestión de productos persigue la rentabilidad de las empresas, así como su éxito comercial adaptando su actividad a las necesidades de los mercados.

Por otra parte, esta disciplina básica del ámbito del marketing empresarial se focaliza en el largo plazo, ya que persigue la adaptación de las firmas en los mercados, su crecimiento y durabilidad.

Aspectos esenciales de la gestión de producto

  • Elección de bienes y servicios a comercializar, atendiendo al tamaño y la naturaleza de la empresa y sus medios, así como a su poder de mercado y presencia en un determinado sector. Se requieren labores de investigación y conocimiento de los mercados.
  • Diseño y desarrollo de los mismos y a lo largo de su ciclo de vida. Las compañías buscan oportunidades en el mercado o aquellos sectores donde puedan contar con mayor grado de competitividad, tanto en la creación de nuevos productos como en todas las etapas, desde la producción hasta la distribución, venta final y servicios posteriores para los clientes.
  • Control de la marca por medio de su uso en los productos ofrecidos. Una buena gestión de producto debe servir para reforzar a la marca y otorgar a su empresa beneficios económicos, competitivos y reputacionales.