El capitalismo es un sistema económico en el que individuos y empresas llevan a cabo la producción y el intercambio de bienes y servicios mediante transacciones en las que intervienen precios y libre mercados regulados por la ley de oferta y demanda.

Aunque tanto los mercaderes como el comercio existen desde que nace la civilización, el capitalismo como sistema económico no apareció hasta el siglo XIII en Europa, sustituyendo al feudalismo. Entonces, el trabajo era una obligación, derivada de vínculos de servidumbre señorial, de la propiedad de esclavos o como obligación socio-moral de uno mismo hacia su comunidad. El capitalismo surgió para proponer el trabajo a cambio de capital (sueldos).

El camino hacia el capitalismo a partir del siglo XIII fue allanado gracias a la filosofía del Renacimiento y de la Reforma, movimientos que facilitaron la aparición de los modernos estados nacionales. Del mismo modo, las expediciones de los siglos XV y XVI fomentaron el comercio, sobre todo tras el descubrimiento del Nuevo Mundo.

Como resultado, desde el siglo XV y hasta el siglo XVIII, el capitalismo dio lugar a una nueva forma de comerciar denominada mercantilismo que alcanzó su máximo desarrollo en Inglaterra y Francia, y en la que el Gobierno ejercía el control de la producción y el consumo.

Dos acontecimientos propiciaron la fundación del capitalismo moderno, en la segunda mitad del siglo XVIII: la presentación en Francia de los fisiócratas y la publicación de las ideas de Adam Smith. Ambas corrientes apostaban por un orden económico alejado de la intervención del Estado, un argumento que favoreció el inicio de la Revolución industrial, la cual logró su mayor apogeo en el siglo XIX.

Las inhumanas condiciones de trabajo que caracterizaron este periodo llevaron a que surgieran numerosos críticos del sistema; sin embargo, el primero en desarrollar una teoría coherente fue Karl Marx, quien atacaba la propiedad privada de los medios de producción. No obstante, el capitalismo siguió prosperando para convertirse en el principal sistema socioeconómico mundial de la época.

El economista más influyente de la historia reciente del capitalismo fue John Maynard Keynes, en la que se explica que un gobierno puede utilizar su poder para paliar, e incluso eliminar, los ciclos de expansión y depresión económica vinculados al capitalismo.

Las crisis económicas de los siglos XX y XXI

La mayor prueba que tuvo que superar el capitalismo se produjo a partir de la década de 1930, con la Gran Depresión. A raíz de ella, los gobiernos europeos y estadounidenses empezaron a intervenir en sus economías para mitigar las contrapartidas propias del capitalismo.

La combinación de las ideas keynesianas con el capitalismo generaron una enorme expansión económica; sin embargo, a principios de la década de 1960 la inflación y el desempleo empezaron a crecer en todas las economías capitalistas. Los crecientes costes de la energía -en especial del petróleo- fueron la principal causa del cambio.

Con el cambio de siglo, la burbuja de las punto-com; en 2001 y en 2007, la Gran Recesión, una de las cuatro crisis mayores del capitalismo junto a la Gran Depresión.

Pese a las crisis que generan los ciclos económicos, el capitalismo ha demostrado ser un sistema económico efectivo, que gracias a la iniciativa privada, el impulso de la productividad y la competencia ha llevado el bienestar a muchos países, que se han adaptado a su sistema y generado riqueza, la cual ha permitido establecer multitud de medidas sociales.