Un holding financiero, también conocido como “sociedades holding”, es una empresa cuyos activos son participaciones de otras empresas.

El modelo de relación entre la oficina central y las empresas suele ser el de control financiero. Su objetivo es maximizar los flujos de dividendos y ganancias de capital, de ahí su carácter únicamente financiero.

No suelen tener actividades de producción de bienes o servicios, ni tampoco suele haber un control político de las participaciones sino que ejerce sólo de accionista mayoritario con intereses financieros. Por tanto, el holding no produce, sólo agrupa empresas (estas empresas son las que producen).

Esta estructura empresarial es frecuente en grupos que han ido creciendo mediante la búsqueda de oportunidades de inversión en negocios no relacionados y crecimiento externo. El modelo holding suele ser conglomerado, aunque algunas empresas participadas pueden ser cabeceras de nuevos grupos.

Negocios no relacionados

La Diversificación no relacionada o conglomerada es una forma de crecimiento empresarial (opuesta a la que se lleva a cabo en la estructura de empresa matriz -diversificación relacionada-), que supone un mayor grado de ruptura con la situación actual ya que los nuevos productos y mercados no mantienen relación alguna con los tradicionales de la empresa, en comparación con la estrategia de diversificación relacionada.

Por tanto, supone la forma más drástica de crecimiento para la empresa, al no existir relación entre la actividad tradicional y los nuevos negocios. Representa una ruptura con la situación anterior, la empresa se aventura en industrias alejadas de su actividad tradicional.

Los objetivos se suelen plantear alrededor de la consecución de mayores rentabilidades al acudir a industrias altamente atractivas y la reducción del riesgo global de la empresa por la actuación en actividades muy diversas. Los distintos negocios son observados como componentes de una cartera de inversiones en la que se busca la obtención de sinergias financieras, mediante la mejor asignación posible de recursos financieros entre los distintos negocios, de manera que los excedentarios financiarían a otros que son deficitarios.

Al no estar las actividades relacionadas entre sí, es bastante difícil la generación de otro tipo de sinergias entre los distintos negocios. Aparte de las financieras, quizás las únicas sinergias que pudieran aparecer son las directivas, derivadas de la posibilidad de aplicar a los nuevos negocios la capacidad genérica de la dirección para afrontar y resolver problemas.

En resumen, los motivos que pueden llevar a las empresas a llevar este tipo de estrategia no relacionada son los siguientes:

  • Reducción del riesgo global de la empresa: Cuando los negocios no están vinculados entre sí, el riesgo de la variabilidad de los beneficios tiende a decrecer. Sin embargo, introducirse en nuevos negocios completamente distintos implica asumir un riesgo adicional derivado del desconocimiento.
  • Búsqueda de alta rentabilidad: Una empresa con excedentes financieros importantes o instalada en un sector maduro con escasas perspectivas de crecimiento puede buscar, mediante la diversificación no relacionada, oportunidades de inversión que incrementen la rentabilidad global.
  • Mejor asignación de recursos financieros: Obtener sinergias en la gestión de la cartera de negocios, evitando el coste de acudir a los mercados financieros para proveer de fondos a los negocios deficitarios.
  • Objetivos de la dirección: Consecución de objetivos de la clase directiva, como poder, estatus, posibilidades de promoción, incremento de remuneraciones, etc, pueden justificar una estrategia de diversificación no relacionada.