Un hueco de agotamiento es un hueco bursátil que se origina a favor de una tendencia bursátil y al final de la misma.

Los huecos de agotamiento son una señal de que la tendencia bursátil en curso podría estar a punto de terminar. Un hueco de agotamiento puede aparecer indistintamente en tendencias alcistas y bajistas.

Uno de sus usos es el cierre de posiciones a favor de una tendencia. Es decir, en una tendencia alcista convendría cerrar la posición larga. Y en una tendencia bajista convendría cerrar la posición corta.

Características de un hueco de agotamiento

Un hueco de agotamiento nos está señalando una fase de clímax o euforia. Dicho en otras palabras, el optimismo de los inversores es tal que el precio sube a pasos agigantados. Para no confundirlo con un hueco de continuación vamos a establecer características que ayudan a identificarlos:

  • Se dan al final de una tendencia bursátil prolongada. Por ejemplo, en activos que llevan mucho tiempo subiendo o mucho tiempo bajando.
  • Suelen darse en momentos de aceleración de tendencia. Es decir, en momentos en los que el activo se revalorizada o devalúa a mayor ritmo. Ver abanico de Gann
  • Se encuentran en valores de “moda”. Aunque un hueco de agotamiento puede darse al final de la tendencia de cualquier activo, suelen darse en activos de los que todo el mundo habla, que salen en las noticias o que son el centro de atención en un momento de terminad. Por ejemplo, un activo que no para de subir (el negocio del futuro) o un activo que no para de caer (todo el mundo cree que va a la quiebra).
  • Se cierran a corto plazo. Aunque podría darse el caso, no suelen cerrarse el mismo día que se producen, sino que se cierran varios días o varias semanas después. Para, más tarde, dar comienzo a un cambio de tendencia.

Para no confundirlos con un hueco de continuación de tendencia (que no se cierran) debemos tener en cuenta, aparte de lo anterior, que suelen ser de un tamaño considerablemente mayor.

Trading con un hueco de agotamiento

El principal uso de este tipo de hueco bursátil se puede reducir, principalmente, a dos casos. Un caso sería el cierre de posiciones a favor de la tendencia vigente. Y, otro caso, sería la apertura de posiciones a favor del cambio de tendencia.

Por ejemplo, en una tendencia bajista en la que tenemos abierta una posición corta, sería recomendable cerrarla. Por su parte, también podríamos abrir posiciones largas en virtud del posible cambio de tendencia. A continuación vamos a ver un ejemplo de lo anterior:

  • Cierre de posición corta (a favor de la tendencia bajista)

Si miramos el gráfico desde el principio, podemos ver como el activo se sitúa en una tendencia bajista. El activo va acelerando su caída hasta llegar a un punto de máximo clímax. En este caso, el clímax se interpreta como un ataque de pánico por parte de los inversores. Los inversores piensan que la empresa va a la ruina y venden de forma apresurada sus acciones.

En nuestro caso, que tenemos abierta una posición corta, podría ser un buen momento para recoger beneficios.

  • Apertura de posición larga (a favor del cambio de tendencia)

El ejemplo es el mismo que el anterior. Es el mismo activo y el mismo hueco de agotamiento. Como podemos comprobar, semanas después de producirse el hueco de agotamiento se forma un patrón de doble suelo. Cuando se producen este tipo de huecos suelen formarse este tipo de patrones.

Para operar en virtud del cambio de tendencia, es recomendable esperarse a que se forme algún patrón chartista tal como un doble suelo, un doble techo o un hombro cabeza hombro ¿Por qué? Porque tras un hueco de agotamiento el precio puede moverse a favor de la tendencia vigente con aumento de  volatilidad.