Se denomina interés compuesto en activos monetarios a aquel que se va sumando al capital inicial y sobre el que se van generando nuevos intereses.

Los intereses generados se van sumando periodo a periodo al capital inicial y a los intereses ya generados anteriormente. De esta forma, se crea valor no sólo sobre el capital inicial sino sobre el producto resultante de los intereses producidos previamente, es decir, se van acumulando los intereses obtenidos para generar más intereses. Por el contrario, el interés simple no acumula los intereses generados.

El interés puede ser pagado o cobrado, sobre un préstamo que paguemos o sobre un depósito que cobremos. La condición que diferencia al interés compuesto del interés simple, es que mientras en una situación de interés compuesto los intereses devengados se van sumando y produciendo nueva rentabilidad junto al capital inicial, en un modelo de interés simple solo se calculan los intereses sobre el capital inicial prestado o depositado.

Se suele decir, de manera incorrecta, que cuando un préstamo o deposito es mayor a un año se establece el sistema de interés compuesto, siendo interés simple en caso de operaciones a corto, inferiores al año. Sin embargo esto no es siempre así, ya que dependerá de las condiciones pactadas y de reinversión de las rentabilidades y no tanto de la temporalidad.

Fórmula para calcular el interés compuesto

Cn = C0 (1 + i)n

Siendo Cel capital inicial prestado, i la tasa de interés, n el periodo de tiempo considerado y Cel capital final resultante.

Ejemplo de interés compuesto

Un ejemplo práctico para determinar el interés compuesto con un capital inicial de 1.000€ y una tasa de interés del 5% en un periodo de 5 años:

Período Cantidad al inicio del  período Intereses del  período Cantidad que se adeuda  al final del período
11.000 €(1.000 *5%)= 50 €1.000 + 50 €= 1.050 €
21.050 €(1.050 *5%)= 52,50 €1.050 + 52,50 € 1.102,50 €
31.102,50 €55,13 €1.157,63 €
41.157,63 €57,88 €1.215,51 €
51.215,51 €60,78 €1.276,28 €

Como vemos, el interés anual resultante no son 50€ (salvo el periodo inicial), sino que se van incorporando los intereses generados y devengados a periodos posteriores, obteniendo al final de la operación una ganancia o pago de 276,28€, y no 250€ que sería en una situación de interés simple.