Se denomina intervencionismo a la modalidad de pensamiento económico que defiende la necesidad de una participación activa y constante del Estado para solucionar los problemas económicos y encargarse de la gestión y el control de un determinado sistema económico.

El intervencionismo económico supone por lo tanto la posición predominante del sector público frente al sector privado en una economía. De este modo el Estado controla y vigila toda actividad económica existente en su territorio (o parte de ella en forma de sectores) y el comportamiento de los agentes mediante leyes y normas de tipo económico.

La principal consecuencia de este tipo de intervención estatal es la clara incidencia que suele permitir en variables como el consumo y ahorro de la población o los niveles de producción de las diferentes industrias del país, estimulando o no los sectores económicos en los que se centre la prioridad.

Mecanismos principales del intervencionismo

Los estados y grandes organizaciones económicas cuentan con una extensa lista de herramientas mediante las cuales promover su influencia en el ámbito económico y la vida financiera de un territorio.

  • Legislación en materia económica y laboral, por medio de la regulación de contratos y condiciones de trabajo o el control de los precios en múltiples sectores del país.
  • La nacionalización de bienes y servicios.
  • Política fiscal, por medio de la aplicación de impuestos y subsidios a la población o a las empresas.
  • Política monetaria, el Estado puede influir en el valor de la moneda corriente y su relación con otras divisas, afectando las condiciones de vida de la ciudadanía.
  • Control de la actividad comercial del país, dependiendo del grado de apertura en el mercado que permita el poder. Aquí entran herramientas como aranceles, aduanas y otros instrumentos de protección al comercio.

Dependiendo del grado de intervención económica que acometa el poder existen diferentes teorías económicas, que van desde el ejemplo del keynesianismo o el socialismo a otro tipo de sistemas más cercanos al totalitarismo como es el comunismo.

Esta postura económica se postula formalmente frente a los economistas clásicos,el capitalismo o liberalismo, especialmente distinguidos por su defensa del libre mercado (concepto centrado en la protección de la propiedad privada y la libre acción de los agentes económicos).

Justificación del intervencionismo en sistemas capitalistas

Pese a que su definición más básica supone que los sistemas capitalistas se rigen por el mercado y no por poderes estatales, existen una serie de aspectos de la vida económica que justifican un cierto grado de intervención:

  • Corregir fallos en los mercados y promover la igualdad de los ciudadanos y un mayor bienestar social, mediante la asignación más eficiente de los recursos disponibles sin que esto produzca grades brechas de desigualdad en la población.
  • Controlar los denominados bienes públicos (como por ejemplo la provisión de sistemas de defensa para el país, enseñanza o sanidad) o comunes (el aire, el terreno, las zonas de pesca…) frente a intereses privados.
  • Cuidar y vigilar el medio ambiente y los recursos naturales existentes en su territorio.

Intervencionismo político

También se denomina intervencionismo a la tendencia política que justifica la intervención del país en los problemas de terceros países.