Irving Fisher es reconocido como uno de los grandes economistas estadounidenses de la primera mitad del siglo XX. Entre sus campos de trabajo destacan el de la teoría monetaria, el de los ciclos económicos y el de las políticas estabilizadoras. Difundió ideas de la economía neoclásicas en Estados Unidos.

Ejerció de profesor e investigador, pero no dejó de lado su dimensión como activista social. En este sentido, participó en debates políticos para concienciar sobre cuestiones que, para él. eran de importancia.

Apuntes biográficos

Fisher nació en Saugerties, cerca de Nueva York. Murió ochenta años después, en 19irving-fisher47, en Nueva York. Por su trayectoria vital, podemos decir que Fisher no solamente fue economista, sino también estadístico, inventor y eugenista declarado. Entre sus principales aportaciones destaca el haber contribuido a la difusión de la econonomía neoclásica en Estados Unidos.

Fisher es considerado como un gran economista teórico. Sin embargo, no es igualmente considerado en su papel de analista de la realidad económica. Tampoco como especulador bursátil, actividad en la que se no se desenvolvió especialmente bien. En relación con ello, perdió casi todo su patrimonio, al operar en bolsa basándose en la presuposición de que en otoño de 1929 se había alcanzado  el nivel de máxima estabilidad de la bolsa. Poco después, tuvo lugar la Gran Depresión.

Aunque siempre mostró predilección por las matemáticas, decidió dirigir su camino a la economía. Ello pudo estar causado por su padre, pastor congregacionalista, que le inculcó la importancia de ser útil a la sociedad. Estudió en la Universidad de Yale, donde obtuvo excelentes resultados, y en la cual fue el primer estudiante en obtener un doctorado en economía, en 1891.

Fue en esta misma universidad en la que, durante cuarenta años, desarrolló su carrera profesional. Editó la Yale Review, entre los años 1869 y 1910. Fue presidente la de American Economic Association en 1918. Y, además, presidente de la Econometric Society, entre 1931 y 1933.

Fisher: no solamente un economista

Además de su labor docente e investigadora, fue también un empresario que cosechó muchos éxitos. En este sentido, en 1912, inventó un sistema de clasificación de fichas, el cual patentó, y que fue comercializado por la empresa que fundó, Index Visible. En 1925 tuvo lugar la fusión de su empresa con Rand Kardex, en una operación que significó grandes beneficios. Su patrimonio, antes de arruinarse en la crisis bursátil de 1929, llegó a ser estimado en diez millones de dólares.

Como activista social, Fisher intentó influenciar en Roosevelt, en relación con las medidas necesarias para superar la crisis. También fue un activista por la paz, se posicionó en contra del alcohol y el tabaco e, incluso, promovió el veganismo. Además, fue un activista contra la guerra, durante 1914, e hizo campaña por la adhesión de Estados Unidos a la Liga de las Naciones Independientes.

Sus aportaciones a la ciencia económica

Fisher dedicó estudios y trabajo a diferentes campos en el mundo de la economía. Sus aportacdiones fueron abundantes y, en ocasiones, originales. Elaboró teorías y modelos sobre diferentes temas, fue defensor de la teoría cuantitativa del dinero y difundió la economía neoclásica por Estados Unidos.

Ecuación de Fisher

Fisher aportó a las matemáticas financieras la ecuación de Fisher. Con esta herramienta, se calcula la tasa interna de retorno de una inversión. Ello se logra calculando las relaciones entre las tasas de interés reales y las nominales, sin olvidar la inflación. Esta ecuación se basa en la hipótesis de que la tasa de interés real es independiente de las medidas monetarias y no está determinada por la tasa nominal.

La ecuación de Fisher es:
{displaystyle i=(1+r)(1+pi )-1}

Siendo:

 r el la tasa de interés real

i la tasa de interés nominal

pi la tasa de inflación

 

Teorema de Fisher

Este teorema, también conocido como de la separación de Fisher,  parte de la concepción de Fisher de que un empresario trata de maximizar la “tasa de rendimiento sobre costos”. El objetivo es, por tanto, conseguir el mayor valor presente de su inversión.

Según este teorema, cuando los mercados de capitales son perfectos, las decisiones de los inversores dependen únicamente del rendimiento que esperan y del tipo de interés. Las circunstancias personales del sujeto que las adopta no tiene ninguna repercusión en ello. Si éste puede financiar sus decisiones de inversión con un préstamo bancario, sus preferencias temporales por el consumo no tienen por qué interferir en sus decisiones de inversión.

Teoría de la deflación de la deuda

Fisher trató de ofrecer una explicación de la Gran Depresión. Según su teoría, la crisis fue causada por la explosión de una burbuja crediticia. Como consecuencia, se dieron una serie de efectos que impactaron negativamente en la economía real.

Entre estos efectos, Fisher destacaba un recorte de gastos y ventas de liquidación para pagar deudas e intereses, una reducción de préstamos que significó una caída en la oferta de dinero, una bajada en el nivel de precios de los activos, una reducción de la producción y, por tanto, del comercio y del empleo, o una caída en las tasas de interés nominales y un aumento en las tasas de interés reales ajustadas por la deflación, entre otros.

 

En conclusión, Fisher fue un personaje polifacético, activo en diferentes campos y un reputado economista que, sin embargo, perdió prestigio. No obstante, actualmente, su figura ha sido recuperada y reivindicada.