Las letras del Tesoro son títulos de deuda pública (renta fija) a corto plazo emitidos al descuento. por el Tesoso del Estado como modo de financiación y que supone para su poseedor la ganancia de intereses fijos durante la duración del mismo hasta su vencimiento, que suele situarse entre los tres y dieciocho meses.

Dentro de los títulos de deuda pública, las letras del Tesoro son las que tienen un plazo más corto, porque tienen vencimiento menor a 18 meses. Lo más común es que las letras tengan plazos de 3, 6, 12 y 18 meses, por lo que se conoce como mercado monetario. Por el contrario, los bonos del estado (productos similares aunque más longevos) tienen un plazo de vencimiento en torno a los tres a cinco años de vida. Alternativamente suele considerarse que las obligaciones van más allá de la década.

El país o gobierno que emite deuda pública con las letras del Tesoro busca hacerse con fondos desde los mercados comprometiéndose a su devolución junto a intereses previamente establecidos. Por la naturaleza de estos activos financieros, es común que los intereses a cobrar de forma anual sean normalmente fijos y su importe y la fecha de cobro estarán previamente especificados al inicio.

Este tipo de activos financieros públicos cuentan con un nivel de riesgo sustancialmente menor que otros procedentes del ámbito privado, por lo que simultáneamente las letras del Tesoro poseen niveles de rentabilidad más bajos. Se consideran de los activos financieros con menor riesgo que existen en el mercado. Por otro lado, esta herramienta es el principal instrumento con el que cuenta un país para obtener renta en el corto plazo a cambio de los correspondientes sus intereses. No suelen ofrecer cupones anuales debido a su corto plazo.

Las letras del Tesoro son emitidas al descuento, es decir, el valor nominal de cada letra es de 1.000€. Los títulos se adquieren por debajo del nominal y al finalizar la operación la diferencia entre el precio de adquisición y el valor de la letra (1.000€) es el interés de la letra del Tesoro.

Ejemplo

En la última emisión de letras del Tesoro español (junio de 2013), las letras a 12 meses se colocaron con una rentabilidad del 1,395%. Esto significa que el precio de adquisición de cada letra fue de 986,05€ (1,395% de 1.000€) dando lugar a una ganancia de 13,95€ por título.

A la pregunta con qué fin emite el Estado esta clase de títulos, se responde sencillamente, su objetivo es conseguir financiación para un corto plazo de tiempo al menor coste posible. Debido a la gran liquidez que tienen las letras y el escaso riesgo que llevan asociado, el interés que debe pagar el Estado por utilizar esta vía de financiación no es elevado. Cabe decir que esto es de esta manera en situaciones normales, en las que los diferentes estados tienen credibilidad entre los inversores.

El procedimiento para la emisión de deuda pública, tanto a corto como a largo plazo, es la subasta. El mercado donde se emiten los títulos se conoce como mercado primario. El mercado secundario es el que crea liquidez, donde se negocian todos los valores, pudiendo el inversor invertir en plazos distintos a los establecidos (en caso de las letras 3,6,12 o 18 meses), vender las letras antes de su vencimiento u otras operaciones.