Limitar la competencia ocurre cuando las empresas intentan evitar o reducir la competencia con sus rivales a través de acuerdos explícitos o implícitos.

Las empresas pueden limitar la competencia en un mercado a través de prácticas restrictivas de la competencia como por ejemplo: acuerdos para fijar un mismo precio con sus rivales, repartirse el mercado, limitar la producción, reducir la innovación o calidad de los productos, etc.

Ley de competencia

En la mayor parte del mundo las conductas que tienen como objetivo limitar la competencia son tipificadas y sancionadas por la llamada Ley de Competencia. En ella se especifican cuáles conductas son consideradas ilícitas, cuál es el procedimiento de investigación y cuáles son las sanciones a las que se exponen las empresas.

La agencia de competencia por su parte, es el organismo público encargado de investigar a las empresas y presentar denuncias si encuentra evidencia de una conducta ilícita.

Conductas tipificadas como limitación de la competencia

Existen varias formas en las cuales las empresas pueden intentar reducir la competencia en un mercado. Estas conductas son descritas de manera general en la Ley de competencia con el fin de informar a las empresas de cuáles son los límites de sus acciones y llevar a cabo procedimientos judiciales transparentes.

A continuación describimos algunas de las conductas consideradas como limitantes de la competencia en la gran mayoría de los países europeos y latinoamericanos:

  • Acordar precios o condiciones de venta
  • Limitar la producción
  • Repartirse el mercado (zonas geográficas) o clientes
  • Negativa de venta injustificada
  • Crear o fortalecer artificialmente barreras a la entrada
  • Precios predatorios
  • Afectar el resultado de licitaciones
  • Abusar del poder de mercado con el fin de reducir la entrada o expansión de competidores
  • Acordar la limitación de la innovación
  • Acordar limitar la calidad de los productos

Sanciones a las conductas que limitan la competencia

En la mayoría de los países las empresas están sujetas a multas si se comprueba que han intentado limitar la competencia en uno o varios mercados.

Las multas generalmente se determinan considerando el tamaño de la empresa (sus ventas o utilidades) y la gravedad de la conducta.