El marketing financiero es una rama del marketing que se encarga del estudio y posicionamiento de los bancos, la imagen de las entidades, la determinación de los precios, el diseño de los canales de distribución, así como las campañas de publicidad y promoción de los productos y servicios que ofertan las entidades financieras.

Para que una entidad financiera logre alcanzar sus objetivos, será clave que diseñe una estrategia de marketing, es decir, un conjunto de acciones de promoción, publicidad y un estudio del entorno. En el marketing financiero será necesario conocer las necesidades de cada tipo de cliente y ofertar productos y servicios financieros de acuerdo con sus demandas.

Estrategias del marketing financiero

Según las necesidades del entorno y de acuerdo con las características de los bancos competidores, las entidades pueden desarrollar las siguientes estrategias:

  1. Estrategias basadas en costes: Se busca tener los menores costes posibles. Se trata de cobrar de forma diferente a las distintas categorías de clientes,  dependiendo del nivel de utilización de los servicios.
  2. Estrategia de diferenciación: Busca mejorar la imagen de marca, se trata de dar una imagen de calidad. Las nuevas tecnologías son una gran oportunidad para mejorar la calidad de los productos y servicios bancarios, permitiendo ampliar la oferta financiera y los mercados en que pueden operar las distintas entidades.
  3. Estrategia de segmentación: Se trata de adecuar los productos bancarios a cada segmento de clientes, entendamos por segmento de clientes a un grupo de clientes con unas características comunes.

El enfoque de la banca de clientes

Al hablar de marketing financiero es importante referirse a la banca de clientes, pues es un instrumento fundamental del marketing financiero.En la banca orientada al cliente el gran objetivo es establecer una relación duradera con el cliente y hacer que esa relación sea lo más rentable posible.

Hay tres pilares fundamentales en la banca de clientes:

  1. Orientación al cliente.
  2. Competencia técnica.
  3. Ofrecer servicios de calidad muy personalizados.