En el ámbito contable, una merma consiste en la pérdida de valor de existencias consistente en la diferencia entre el stock de las mismas que aparece reflejado en la contabilidad y las existencias reales que hay en el almacén de la compañía.

Por tanto, una merma refleja la diferencia entre las existencias reales de las que dispone una compañía y las existencias teóricas que aparecen en los libros contables.

Ejemplo de merma

Supongamos que una compañía tiene existencias contabilizadas por valor de 100 unidades monetarias. Sin embargo, al realizar el inventario trimestral detecta que las existencias reales en el almacén tienen un valor de 90 unidades monetarias. Esta compañía presenta una merma en sus existencias de 10 unidades monetarias.

Tipos de merma: normal y anormal

Tenemos dos tipos de merma:

  • Merma normal: es la pérdida de valor provocada por la incorporación de las existencias al proceso de producción. Ejemplos: evaporación del agua, un uso incorrecto de una máquina, etc.
  • Merma anormal: es la pérdida de valor provocada por accidentes de carácter fortuito. También podría definirse como toda aquella merma que no tiene el carácter de normal (es decir, todas las mermas producidas fuera del proceso de producción). Ejemplo: una humedad que puede deteriorar unas existencias y dejarlas inservibles.

Es importante destacar que las mermas se refieren a pérdidas prácticamente indetectables de forma inmediata, ya que si son grandes pérdidas ya no se consideran mermas, sino deterioros o pérdidas definitivas.

¿Cómo detectar una merma?

Es importante ser capaz de detectar una merma, ya que en caso contrario la contabilidad estará indicando unas existencias que no son reales, con las consecuencias negativas que puede tener para la compañía.

Las mermas se suelen detectar en los denominados conteo de inventarios. Este proceso consiste en contar de forma manual las existencias que la empresa tiene en el almacén. De esta forma se puede obtener las existencias reales y realizar la comparación con las contabilizadas. Por diferencias, se calcula la merma.

Para solucionar esta merma hay que registrar un ajuste contable, para que la contabilidad refleja correctamente las existencias reales del almacén.

Además de mediante un conteo de inventarios, las mermas se pueden detectar a través de la auditoría.

Diferencia entre merma y desperdicio

Un desperdicio es, también,  una pérdida de valor de las existencias del almacén, lo que provoca una diferencia entre las existencias reales y las existencias contabilizadas. La diferencia entre el desperdicio y la merma es que el desperdicio tiene un valor de reventa mientras que la merma no. Es decir, tanto el desperdicio como la merma son pérdidas en las existencias; sin embargo, el desperdicio tiene un valor de reventa (es decir, la existencia puede ser vendida a un precio menor aunque tenga ese desperdicio), mientras que la merma no (una existencia con una merma no puede ser vendida).

En cualquier caso, esta diferencia es más conceptual que real, ya que habitualmente ambos conceptos se usan indistintamente en el mismo contexto.