La microeconometría es una aplicación de los estudios econométricos al ámbito de la microeconomía. Esta modalidad posibilita simular o estudiar situaciones económicas resultado de las decisiones de personas o empresas teniendo en cuenta diferentes variables.

A través del empleo de la microeconometría es posible analizar comportamientos en un sentido económico y diseñar situaciones que sirvan para conocer los efectos de estos en un mercado determinado. Formalmente suele ser definida como una parte del estudio económico que ayuda a contrastar diferentes hipótesis o situaciones relacionadas con las decisiones que toman agentes microeconómicos en el día a día de su actividad.

Combinando las herramientas propias de la econometría y el conocimiento microeconómico, esta disciplina ayuda a estimar posibles relaciones entre variables habituales en el día a día de los agentes económicos (consumidores, productores, empresas, hogares o cualquier otro tipo de unidad individual de una economía) y sus posibles interrelaciones.

En otras palabras, el estudio microeconométrico se plantea diferentes resultados consecuencia de cambios en las variables tenidas en cuenta o su interacción. Estaríamos hablando de variables como los salarios, el nivel de renta o el ahorro entre otros.

Los estudios microeconométricos se dividen por su tipología en modelos de datos de panel y modelos de elección cualitativa. Dos destacados ejemplos de esta última opción son los modelos Probit y Logit, que son los más frecuentemente utilizados. Además, por lo general este tipo de estimaciones suelen realizarse partiendo de datos procedentes de estudios microeconómicos y de encuestas, principalmente.