El microentorno interno hace referencia a los actores externos al departamento de marketing, pero que forman parte de la misma empresa, por lo que no son controlables, pero si influenciables.

Así pues, diremos que el microentorno está formado por la propia compañía, en especial, por los distintos departamentos que la forman.

Para situar en nuestra mente al microentorno interno, debemos recordar que el entorno del marketing está formado por el macroentorno y el microentorno, y a su vez, el microentorno se divide en interno y externo.

¿Para qué sirve el microentorno interno?

El microentorno interno trata de explicar que en la misma compañía debe existir una armonía entre los planes del departamento de marketing, y el resto; debemos entender que el producto final necesita una parte de cada uno de ellos para llegar a ver la luz y aunque individualmente luchen para conseguir mejorar su situación, el objetivo final ha de ser llegar a un acuerdo conjunto para satisfacer de la mejor manera posible al consumidor.

Ejemplo del microentorno interno

Imaginemos que es el momento de confeccionar la planificación y la estrategia por parte del departamento de marketing:

  • sería inviable que diseñara un presupuesto para llevar a cabo las distintas acciones a lo largo del año y el departamento financiero fijara uno totalmente contrario.
  • O que los productos no cumplieran los plazos debido a las entregas con retraso de la materia prima, tarea de la que se encarga el departamento de aprovisionamiento.
  • O que el personal, no fuera el suficiente debido a que el departamento de recursos humanos no ha contratado a los trabajadores previstos.

Todas estas acciones pueden afectar al marketing, y aunque no puede controlarlas, sí puede influenciarlas negociando todas estas condiciones.

La empresa está formada por un conjunto de mecanismos con un objetivo final común, que obliga a los distintos engranajes a encajar para conseguirlo con éxito.