La Oferta Agregada (OA) describe la producción que estarían dispuestas a vender las compañías dado un nivel medio de precios, unos determinados costes y unas expectativas empresariales.

En general, las organizaciones desearán vender todo lo que producen a los precios más elevados posibles. Sin embargo, tanto los costes de producción como las expectativas empresariales juegan un papel importante en este contexto.

Estos tres factores mencionados son condicionantes en clave macroeconómica y, por tanto, es importante saber a qué nos estamos refiriendo con cada uno de ellos:

El nivel medio de precios: cuando los precios suben, los beneficios tenderán a aumentar; y, efectivamente, ocurrirá lo contrario cuando los precios disminuyan. Esta variable -el nivel de precios- es la que más afecta al comportamiento de la oferta agregada y, debido a ello, estudiar cuál es el precio adecuado se convierte en una tarea esencial en las empresas.

Los costes de producción: son la suma del coste de los factores de producción y del coste de la combinación de estos factores, esto es, del coste de la tecnología empleada. Es decir, al aumentar el precio de los recursos empleados o de la tecnología, los beneficios empresariales tienden a disminuir y, en consecuencia, la oferta agregada se reduce. Del mismo modo, cuando estos costes de producción disminuyen, el efecto es justo el contrario.

Las expectativas empresariales: la oferta agregada también depende de las proyecciones que se realizan sobre una economía, lo cual a su vez condiciona los objetivos empresariales. Por ejemplo, cuando la coyuntura económica es favorable en un país, las distintas firmas aumentan su inversión; igualmente, ante una crisis económica o conflictos políticos y sociales, la confianza de las organizaciones se reduce y con ello disminuye la oferta agregada.

Así pues, se puede afirmar que la oferta agregada establece la relación entre el conjunto de bienes y de servicios que el conjunto que se analiza está dispuesto a vender a un precio determinado. Pero dado que los precios son rígidos -no varían- en el corto plazo y flexibles en el largo plazo -pueden modificarse-, la oferta agregada depende del horizonte temporal que se maneje. Por este motivo se habla de oferta agregada a corto plazo y de oferta agregada a largo plazo.

Las variaciones de la oferta agregada -junto con las de la demanda agregada- son las responsables de las fluctuaciones económicas. Es ante éstas cuando las políticas económicas propias de cada país tratan de aplicar las medidas necesarias para reestablecer las situaciones de equilibrio y recuperar las tasas naturales de producción, precio y empleo. Y es en en estos estudios de mercado cuando el análisis de la curva de la oferta agregada -y la de la demanda agregada- resulta determinante.

Bajo este punto de mira, viene bien recordar que la curva de la oferta agregada muestra las distintas cantidades de producción que los agentes económicos están dispuestos a adquirir a cada nivel de precios. En otras palabras, el gráfico recoge la relación existente entre el nivel de producción ofrecido por las empresas y el nivel de precios.