Se denomina Oferta Pública de Adquisición hostil (OPA hostil) a aquella operación de tipo mercantil por la que unas sociedades oferentes tratan de hacerse con el control de otra sociedad.

De una forma extendida, podemos decir que en una OPA hostil, una o varias empresas, denominadas oferentes, realizan una oferta amplia con el objetivo fundamental de adquirir las acciones a todos los accionistas o a una buena parte de ellos para alcanzar niveles óptimos de control del capital, del derecho de voto y por tanto del gobierno de una compañía. Un rasgo fundamental es que las OPAs hostiles se presentan entre entidades sujetas a cotización oficial, esto es, empresas que cotizan en bolsa.

Es común que las sociedades que lanzan la OPA ya tengan alguna cuota de capital, al menos el 3%, que es la cota mínima que la Comisión Nacional del Mercado de Valores exige para poder lanzar una OPA por la mayoría del capital. Así mismo, cada incremento del 5% del capital hay que comunicarlos a la CNMV.

El apelativo de hostil viene derivado de la no negociación ni acuerdo entre las empresas oferentes y la empresa que trata de ser absorbida. De esta manera, se denomina hostil a una OPA cuando una compañía cotizada decide lanzarse a la compra masiva de las acciones a sus titulares sin haber negociado antes un precio, acuerdo o relación común.

En este caso, los accionistas deberán pensar si deciden o no vender sus acciones al precio ofertado por la sociedad, y si no están de acuerdo, podrán negarse. Son en estas situaciones en las que más divergencias pueden existir entre el Consejo de Administración de una entidad objeto de compra y sus propios accionistas, dependiendo del interés en el precio ofertado y condiciones que presenten, pues una vez iniciada la OPA hostil la mayoría de los accionistas y el gobierno de la empresa adquirida pueden negarse o viceversa, transformándose posteriormente en una OPA amistosa.

Un ejemplo claro de OPA hostil fue la malograda operación de absorción de Endesa por parte de Gas Natural en el año 2005, ya que no se llegó a un acuerdo sobre precios y mediaron intereses políticos de por medio.