La peritación, también conocida como peritaje, es una acción mediante la cual se trata de averiguar o señalar unas determinadas consecuencias o resultados producto de un hecho en cuestión al que suele denominarse siniestro. Su uso es especialmente frecuente en mercados como el de seguros.

A través de la peritación es posible tasar o valorar los efectos producidos en casos de accidentes u otro tipo de situaciones imprevistas, siempre desde un punto de vista económico y empresarial. Mediante el empleo de prácticas de peritación las compañías o empresas aseguradoras establecen cálculos a la hora de desarrollar informes de daños y las correspondientes indemnizaciones a sus clientes o los beneficiarios de los diferentes seguros contratados.

De este modo, podría decirse de manera más básica o sencilla que a través de esta labor las empresas (como se ha señalados principalmente en el mercado asegurador) analizar un evento en particular y sus consecuencias con el fin de aportar un valor o cantidad de dinero concreto que será necesario compensar.

Los profesionales encargados de la realización de peritajes y de llevar a cabo estos elaborados informes son los denominados peritos. Obviamente, existen muchos campos más allá de la economía y el mercado de seguros en los que existe el perfil de perito, desde el mundo jurídico hasta el médico. Los conocidos como peritos económicos son un nuevo perfil de peritación surgido con el desarrollo del mundo económico y financiero en los últimos años. Este tipo de perito sigue el esquema del perito de seguros antes explicado y lo adapta a otros campos económicos.

¿Cómo llevar a cabo una peritación?

Mediante trabajos de valoración de activos, por ejemplo, estas figuras son capaces de detectar lucros indebidos o situaciones de provecho económico no legal, así como de errores o delitos contables o propios de operaciones comerciales de todo tipo. En ese sentido, son susceptibles de experimentar informes periciales diferentes elementos del día a día económico, como los swaps, las preferentes, las hipotecas y otros muchos productos financieros.

Por último, es necesario señalar que la naturaleza de la peritación depende de su origen, ya que existe el peritaje público (a través de funcionarios del Estados dentro de procesos judiciales de diferentes tipos) o peritaje privado (si las empresas contratan o subcontratan a estos profesionales en un determinado momento).