El European Recovery Program, nombre oficial del más conocido como Plan Marshall, fue un programa mediante el cual Estados Unidos, para facilitar la reconstrucción y recuperación de Europa tras la II Guerra Mundial.

Se desarrolló entre los años 1948 . El plan, que tomó como nombre el del Secretario de Estado que lo diseñó, George Marshall, consistió en proporcionar ayuda por valor de 13.000 millones de dólares a los países europeos que sufrieron el conflicto.

Las causas que motivaron el Plan Marshall

El Plan Marshall, aunque pretendía servir como base para la recuperación económica y social de los países europeos, no era una ayuda desinteresada. La realidad de aquel momento, en los albores de la Guerra Fría, llevó a Estados Unidos a implicarse en el reconstrucción de una Europa que sirviese para frenar la expansión del comunismo de influencia soviética. Esta medida bajo el influjo de la Doctrina Truman, según la cual era necesario apoyar a”los pueblos libres” en su lucha contra “los intentos de subyugación por minorías armadas o por presiones exteriores”, en clara referencia a la Unión Soviética y a grupos guerrilleros o partidos políticos de esta tendencia.

También influyó, y no poco, en esta decisión que una Europa destruida y sin capacidad económica no podría importar productos estadounidenses. Por tanto, uno de los motivos fue la de apoyar a la industria y empresas norteamericanas en su intento de exportar sus productos al Viejo Continente.

Por tanto, con el apoyo a la reconstrucción de Europa se esperaba contribuir a crear sociedades prósperas, en los que existieran derechos laborales en un contexto de bienestar económico y social. Con ello se preveía que se evitaría que en una situación de pobreza, desigualdad y desestructuración social, los obreros de Europa Occidental se viesen seducidos por las ideas socialistas y los regímenes prosoviéticos que se implantaron en la Europa Oriental. El plan fue apoyado por los dos grandes partidos estadounidenses: el Demócrata y el Republicano.

¿Quién se benefició del Plan Marshall?

Los países que recibieron esta ayuda y fueron beneficiarios del Plan Marshall fueron diversos. No obstante, la cantidad económica que recibieron fueron diferentes. Los 13.000 millones de dólares se repartieron siguiendo un criterios que contemplaban la población y la capacidad industrial. La filosofía sobre la que se asentaba era la creencia de que si despegaban los países más fuertes, éstas tirarían del resto de naciones europeas. También se valoró si habían sido países aliados durante la contienda, si fueron neutrales o si, en cambio, participaron en el bando del Eje.

El país más beneficiado fue el Reino Unido, que percibió el 26% del total. Francia, un 18%. La Alemania Occidental, un 11%. En cambio, la Unión Soviética rechazó para sí y para los países que quedaron bajo su órbita participar de esta programa de ayuda, el cual consideraban un instrumento del imperialismo que comprometería su soberanía e independencia.

La aplicación del Plan Marshall

Para la aplicación del Plan Marshall se creó en Estados Unidos una entidad denominada Administración para la Cooperación Económica (ACE). El resto de los países, lo beneficiarios, a su vez, crearon la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE), con la finalidad de gestionar eficientemente las ayudas,. Entre los países miembros estaban Francia, Portugal, Reino Unido, Alemania, Italia, Países Bajos, Luxemburgo, Bélgica, Austria, Dinamarca, Noruega, Grecia, Suecia, Suiza, Irlanda, Islandia, Turquía y Grecia. Estos dos últimos fueron importantes por su situación periférica y circunstancias políticas interiores. Posteriormente se unieron España, Canadá y Estados Unidos, entre otros.

Las ayudas norteamericanas se transferían a los gobiernos locales, aunque la administración era conjunta entre éstos y la ACE. Un comisario de la ACE se encargaba de asesorar sobre la mejor forma de administrar las cantidades recibidas.

El gobierno estadounidense consiguió el objetivo de fomentar la compra de productos de sus empresas por parte de Europa. Primero se compraron bienes de primera necesidad, pero pronto se pasó a comprar otros tipos de productos para reconstruir las ciudades y las infraestructuras.

Se calcula que de los 13.000 millones de dólares, alrededor de 3.400 se dedicaron a materias primas y productos semifacturados, 3.200 en comida, fertilizantes y lienzo, 1.900 en maquinaria y vehículos y 1.600 en combustibles.

Las consecuencias del Plan Marshall

Entre los años que estuvo en marcha el Plan Marshall, de 1948 a 1952, Europa vivió una mejora evidente de su economía. No obstante, existen interpretaciones divergentes sobre si el Plan Marshall fue el detonante o simplemente fue un factor más que influyó en ese desarrollo.

En cualquier caso, la realidad es que en ese período la producción industrial se incrementó en un 35%. La agrícola, por su parte, se situó por encima de los niveles existentes antes de la Guerra. Como consecuencia el hambre y la pobreza extrema se vieron fuertemente reducidas y se logró una mejora general del nivel de vida.

También existen interpretaciones que señalan que la aplicación del plan sentó la base para crear las bases sobre las que se asentarían organizaciones internacionales, como las Comunidades Europeas, precedentes de la actual Unión Europea.

A pesar de las diferentes interpretaciones y visiones, lo que parece claro es que el Plan Marshall fue una medida de gran calado que, sin lugar a dudas, contribuyó de un modo importante a que nuestro mundo haya desarrollado su actual configuración.