El Plan de Social Media define las estrategias y las acciones necesarias para alcanzar los objetivos de la empresa en las redes sociales. Además, sirve para ayudar al equipo a controlar la gestión de las redes sociales teniendo en cuenta los objetivos, presupuestos, campañas de publicidad, comentarios, entre otros. 

Las redes sociales han transformado la forma en la que las marcas se comunican con los usuarios, rompiendo la barrera que les separaba y poniendo a su disposición una plataforma ideal para establecer una conversación de tú a tú. Las marcas ya no ven a las redes sociales solo como un canal de comunicación, sino también como una herramienta de venta.

Un plan de social media está compuesto de varias partes, todas son importantes, ya que dependen la una de la otra. Se trata de una hoja de ruta que marcará el camino por donde la empresa irá llevando a cabo sus estrategias.

¿Cómo se crea un plan de social media?

Cada empresa debe personalizar su social media plan de acuerdo a los objetivos que tiene en mente. Estos son los pasos para crearlo.

1. Análisis de la situación

Lo primero que debe contemplar un plan de social media es un análisis de la situación actual. Para ello, investigaremos el entorno, tanto interno como externo de la empresa para saber donde se encuentra ésta.

En el aspecto interno es necesario responder a las siguientes cuestiones a través de la investigación que se desarrolle:

  • ¿Quiénes somos? Definir qué es la empresa.
  • ¿Qué se ofrece? Productos o servicios que se ofrecen..
  • ¿Cómo son los recursos? Tenemos recursos suficientes o están limitados.
  • ¿Cómo es la reputación online? Lo que se comenta de la empresa en las redes sociales.
  • ¿Qué se ha hecho hecho hasta ahora y dónde? Qué campañas se han realizado y  en que canales online y/o offline.

En cuanto al nivel externo es bueno saber lo siguiente:  la situación de la competencia (qué está haciendo, cómo y dónde), factores demográficos, económicos, tecnológicos, políticos y socioculturales.

Con toda esta información se elabora un análisis DAFO sobre la empresa, que permite plasmar, de forma muy visual, las características internas de la marca, debilidades y fortalezas y la situación externa, amenazas y oportunidades.

2.  Creación de objetivos

La empresa de investigación y consultoría Forrester creó, en el 2007, la metodología POST (People, Objective, Strategy & Tecnology). Se trata de un método muy eficaz a la hora de crear la estrategia de social media plan.

Se compone de lo siguiente este método:

  • P. People (Personas): Este elemento es fundamental antes de empezar la estrategia en redes sociales. Hay que saber a quién se dirige una empresa y cuáles son las características de esa gente. Hay que definir de manera correcta el target.
  • O. Objectives (Objetivos): Deben ser objetivos realistas y medibles. Es recomendable crear un único objetivo claro. Algunos objetivos pueden ser, por ejemplo:
    • Mejorar la imagen de la marca.
    • Reforzar la relación con los clientes.
    • Conseguir visitantes cualificados.
    • Posicionarnos como expertos en un sector especifico
  • S. Strategy (Estrategia): Tras definir los objetivos hay que  diseñar la estrategia, es decir, el conjunto de acciones que tienen como fin desarrollar los objetivos marcados. En este paso hay que definir en qué redes sociales tendrá presencia la empresa, frecuencia, qué lenguaje se va a utilizar, etc. Una vez elegidas las redes sociales, es el momento de crear los contenidos. En este paso hay que tener claro que se debe adaptar a cada formato y lenguaje.
  • T. Tecnology (Tecnología): En este caso se seleccionan las herramientas adecuadas que permiten gestionar las redes sociales de manera más efectiva.

3. Selección de KPI’s, y medición de resultados

Para saber el alcance que están teniendo las acciones en redes sociales, hay que marcar unos KPI’s para hacer las mediciones. Estos se tienen que establecer en función de los objetivos y estrategias que se han definido previamente en el Social Media Plan.

Los KPI’s se pueden establecer en base a las interacciones según el número de seguidores, el número de me gusta o de clics en las publicaciones o el número de conversiones desde redes sociales, por ejemplo.

En el caso de no estar obteniendo los resultados previstos, se pueden  detectar los errores en base a las métricas realizadas y así redefinir las acciones que pueden resultar más óptimas para conseguir los objetivos propuestos.

4. Manual de crisis

En ocasiones pueden salir las cosas diferentes a lo que prevé la empresa. Puede aparecer una crisis de reputación empresarial que habrá que gestionar. Por lo tanto es importarte que la marca contemple un plan de contingencia que será conocido por todo el equipo que realice estas gestiones.