Se define planificación patrimonial como el desarrollo de un plan exhaustivo en el que se determinan la totalidad de objetivos financieros del individuo y en el que se seleccionan y ejecutan las mejores estrategias coordinadas para alcanzar dichos objetivos.

El principal objetivo es llegar a conseguir en el momento actual un equilibrio entre recursos futuros y futuras necesidades.

Es un servicio que engloba:

  • Planificación patrimonial.
  • Planificación fiscal.
  • Planificación inmobiliaria.
  • Planificación sucesoria.

Normalmente la planificación patrimonial empieza con un recuento de la actual situación financiera, y continua con una previsión de los futuros ingresos, gastos y riesgos. Es por ello que se intenta estimar:

  • Nivel de ingresos actuales.
  • Previsión de ingresos corrientes futuros.
  • Previsión de gastos corrientes futuros.
  • Previsión de gastos extraordinarios.
  • Capacidad de ahorro.
  • Contribuciones a la jubilación.
  • Contribuciones a previsión sanitaria (seguridad social, seguros privados, etc).

En base a todos estos datos se establecen pautas de ahorro para cubrir la jubilación y otros riesgos varios, como la posible discontinuidad en el trabajo.

Una planificación perfecta se podría definir como:

Para un matrimonio sin herederos, una planificación patrimonial perfecta, sería la que, al fallecer el último cónyuge, se emplea el último euro en pagar la esquela, tras haber vivido ambos sin problemas financieros.